Una cata variopinta ha sido la característica de este nuevo encuentro del grupo de cata de Apoloybaco. Variopinta por los tipos de vinos degustados desde un vino espumoso (cava) a tintos monovarietales, pasando por blancos de distintas zonas vinícolas y de distintos paises. 

Sin duda, toda una gama de aromas y sabores para una agradable mañana de domingo, y sobre todo casi primaveral, en la nueva sede que utilizamos para estos encuentros; la Taberna de Doña Blanca situada en la Avenida de Miraflores en Sevilla capital.

En esta ocasión se cataron cuatro vinos blancos y tres tintos. Y entre los blancos un vino espumoso que irrumpió en el mercado hace muy poco tiempo y procede de una zona donde no es constumbre la elaboración de estos tipos vinos como es la D.O. Condado de Huelva. Un vino blanco de la comarca de Guadix (Granada), otro blanco de la comarca del Aljarafe (Sevilla) y un blanco procedente de los llamados "vinos del nuevo mundo" en esta ocasión de Chile.

Los tintos fueron tres; uno de Cazalla de la Sierra (Sevilla), que esta sin comercializar, otro de la D.O. Ca. Rioja y un tercero del Alentejo portugués. Todos, como siempre ,acompañados de apropiadas tapas preparadas por el cocinero de la Taberna de Doña Blanca.

Aunque no suele ser lo habitual, en esta ocasión comenzamos la cata con el vino espumoso, su nombre es Édalo Brut, de Bodegas Contreras Ruiz en Rociana (Huelva). Elaborado con la variedad zalema 100%, es la uva mayoritaría de la denominación de origen Condado de Huelva y muchos especialistas aseguran que es autóctona de esta zona. Un espumoso muy agradable y fácil de tomar, con carbónico muy presente, destacan los aromas cítricos y de pasteleria y muestra un armonioso equilibrio entra la acidez y el alcohol.El siguiente fue un coupage de moscatel, sauvignon blanc, chardonnay y torrontés, su nombre es Mencal 2014 de las bodegas Pago de Almaraes, un proyecto que nació en el año 2001, situada en Benalúa (Granada). Es seco, freesco y potente en boca, sus 13% alcohólicos están bien integrados, muy aromático, destaca la piña y el plátano y con toques florales, de un postgusto muy prolongado y persistente. 
Ahora saltamos el Atlántico y nos vamos a Chile de allí catamos el siguiente vino: Chateau Los Boldos. Cuveé tradición de la cosecha 2012, 100% chardonnay de la Bodega Los Boldos, situada en Requínoa (Chile), un vino complejo en nariz y de gran intensidad, en boca es untoso, seco, noble y potente, un vino que resiste bien los platos condimentados, nosotros lo maridamos con un queso de oveja en aceite que aporto el amigo Antonio Martínez, sin duda una estupenda armonía entre vino y queso.

Como último vino blanco dejamos el Astarté, 2013. Elaborado con cuatro variedades: garnacha blanca, verdejo, chardonnay y sauvignon blanc, y con una posterior crianza de seis meses en barrica de roble américano con sus propias lías.

Es un vino recién salido al mercado de bodegas f. Salado (Umbrete) Sevilla. Un vino que a pesar de su complejidad o quizás mejor, precisamente por esa complejidad aromática y de sabores es muy fácil de tomar, mucha fruta tropical y balsámicos, aterciopelado y sabroso en boca y de un postgusto final afrutado y persistente.

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