En el espacio cultural "La Revuelta" de Sevilla tuvo lugar el pasado día diez de febrero del corriente año, un evento muy singular y atractivo, una resuelta y armoniosa combinación de historia y vinos. Un maridaje casi inseparable, por lo menos en el devenir de los pueblos y culturas mediterráneas.

La sala la Revuelta se encuentra en la calle Siete Revueltas, 33 de Sevilla. Una propuesta que inició su andadura en el año 2014 y desde entonces viene realizando una amplia panoplia de actividades, como exposiciones de pintura y fotografía, conferencia y charlas, así como presentaciones literarias, talleres gastronómicos, presentaciones y catas de vinos. 

En dicha Sala el sumiller y embajador de los vinos de Sevilla Fran León y la historiadora Isabel Fernández, protagonizaron una pedagógica y entretenida cata de vinos sobre el relato de la Sevilla de Carlos V, ante un numeroso público, que llenó el aforo del recinto, y entre los asistentes bodegueros como Julián y Elena de Colonias de Galeón y criticos y aficionados del mundo de los vinos.

Javier Compás, socio fundador de este proyecto de la Revuelta, gran experto en el mundo de los vinos y crítico gastronómico fue el encargado de presentar a los ponentes, que al alimón, Isabel y fran fueron desgranado, una los acontecimientos mas importantes e interesante del emperador Carlos V a su paso por Sevilla y el otro presentando y dirigiendo la cata de tres vinos de los que hoy día se elaboran en la provincia de Sevilla, que fueron acompañados de un delicioso queso.

Isabel Fernández, gestora de actividades culturales desde su web: www.perfilesdesevilla.com, contó con todo lujo de detalles la estancia de Carlos V en Sevilla para celebrar sus esponsales con Isabel de Portugal. Momento histórico que sirvió también para que en Sevilla comenzará a introducirse en la arquitectura de la ciudad el estilo renacentista, siendo un claro exponente de ello la Casa de Pilatos. Fadrique Enríquez (primer Marqués de Tarifa), entre los años 1518 y 1520 realizó un viaje de peregrinación a la ciudad santa de Jerusalén, en el que atravesó toda Italia, y en el que quedó profundamente impresionado del arte renacentista que imperaba en las ciudades italianas. A su regreso trasladó esas maneras renacentistas que había observado a la Casa de Pilatos, combinando el estilo renacentista italiano con el mudéjar sevillano.

Entre charla y charla de Isabel, Fran fue presentando y dirigiendo la cata de los tres vinos sevillanos, primero fue un expresivo amontillado de la bodega mas antigua de Andalucía y posiblemente de España Bodegas Góngora, de Villanueva del Ariscal. De la misma comarca del Aljarafe sevillano se cató después un Turdetano Blanco, de la umbreteña Bodegas Salado, una de las bodegas mas innovadoras de Sevilla. Es un vino blanco, complejo en nariz y muy sabroso en boca, con un elegante toque de madera. El tercer vino fue un tinto de la Sierra Norte de Sevilla, Pigafetta de Bodegas Nao Victoria (Cazalla de la Sierra). Elaborado con uvas de las variedades Syrah, Cabernet Franc y Merlot, recibe una crianza de 14 meses en barrica, resultando un vino complejo, con fruta madura, notas minerales y de crianza.

Panorámica del público asistente.Uno de los momentos de la cata dirigida por Fran León.
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