En la bella y montañosa localidad de Torla, puerta de entrada al Valle de Ordesa, y entre sus calles y callejuelas medievales se encuentra un encantador restaurante que os queremos recomendar para este mes de agosto. Es el restaurante El Duende sin duda alguna un nombre muy acertado, porque es un lugar que tiene eso, mucho “duende”.

Torla se encuentra en el valle glaciar del río Ara, después de la confluencia de los valles de Bujaruelo (donde nace el río Ara) y el de Ordesa (río Arazas). Su nombre se atribuye a una derivación de "Torre", en referencia a la torre defensiva que existió para defensa del valle frente a las incursiones desde territorio francés desde la época de Juan II de Aragón (siglo XV). Parte de su término municipal está ocupado por el Monumento natural de los Glaciares Pirenaicos.

El Valle de Ordesa está ubicado en el Pirineo central de Huesca, comarca del Sobrarbe, Aragón (España). Está catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este valle originó la creación del Parque nacional de Ordesa el 16 de agosto de 1918. Años más tarde, en 1982, sería ampliado para crear el Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido incluyendo el macizo de Monte Perdido, el Cañón de Añisclo, las Gargantas de Escuaín y la cabecera del Valle de Pineta.

El Valle de Ordesa propiamente dicho es un espectacular valle glaciar, con una marcada forma de «U», situado al Suroeste del Macizo del Monte Perdido, por cuyo fondo el río Arazas va descendiendo en una sucesión de bellas cascadas. Desde la que inicia el valle, en el Circo de Soaso, conocida como la «Cola de Caballo», y que se abre en un abanico blanco que se desliza roca abajo, pasando por las Gradas de Soaso, una sucesión de múltiples cascadas escalonadas, hasta las cascadas del Estrecho y la Cueva, enormes saltos de agua que han labrado toboganes zigzagueantes en la roca caliza.

En esta poética y heteróclita villa de Torla, entre sus callejas se encuentra el Restaurante El Duende; es una antigua casa de principios del siglo XIX, bien remozada, pero sin perder su identidad como casa de un pueblo de montaña, situada en el centro histórico del pueblo en la calle de la Iglesia.

Por ello nada mas entrar atisbas un cierto "halíto" de magía, te predispone positivamente y es que no es un resturante al uso; un coqueto patio hace de recibidor a la casa, donde una pequeña barra te da la bienvenida y un comodo y cálido rincón con sillones y sofá para que en caso de tener que esperar unos minutos, estos sean mas agradables y confortables. 

Restaurante El Duende se fundo en el año 2002, es un restaurante familiar, muy agradable, con ese encanto que dá la simbiosis entre lo antiguo y lo moderno, característica está, que se nuestra tanto en el continente como en el contenido del mismo.

Cuenta con dos salones comedores en dos plantas con capacidad para 24 personas en cada uno de ellos. En el comedor de la segunda planta dispone también de una mesa redonda para 8 personas, y tanto en uno como en otro no existe sensación de agobio, ni de estrecheces, permitiendo cierta privacidad en las mesas. Y el servicio es bastante diligente, profesional y afable.

Su cocina es tradicional pero sin renunciar a lo actual y novedoso. Así lo muestra su variada carta y sus tres tipos de menús: El de la casa, el especial "El Duende" y el menú "Chuletón" para dos. 

De su carta, en la que predomina la carne, como no podia ser de otra manera, destaca su arroz con bogavante y almejas y su chuletón de buey a la parrila, para los vegetarianos, la verdurita fresca con queso de cabra es una excelente opción, así como su ensalada vegetal. De los postres sólo se pueden hablar bondades, pero destacaría los Buñuelos de la casa con helado y chocolate caliente, el Yogurt artesano de Oveja con miel de romero y cereales y la Pannacotta casera con tofee y helado de mascarpone. Si se quiere algo mas ligerito cuentan con fruta variada del tiempo y con un sugerente surtido de quesos.

En "el menú de la casa" se encuentran interesantes propuestas con una extraordinaria relación calidad precio, con siete propuestas de primer plato y seis de segundo plato, así como los postres que existen en la carta. Desde la Ensalada de Temporada con Ventresca de Bonito, Anchoas del Cantábrico, la Sopa de pescado y marisco al Arroz cremoso con chipirón, langostino y carabinero, pasando por unas deliciosas Alubias rojas estofadas con chorizo casero y morcilla de Aragón. En los segundos es muy aconsejable  su Lomo de Buey a la parrilla, o las Chuletas de Cordero a la parrilla y su Muslo de Pato asado con tinto reducido. 

Del menú especial "El Duende", que también ofrece una estupenda relación de calidad precio, tiene un primer plato de Foie fresco con confitura de tomate y puré de manzana y unas Alcachofas confitadas en aceite de oliva salteadas con langostinos, así como unas Yemas de Espárragos D.O. Navarra con Jamón de Bellota, entre otros. Y de segundos, de nuevo la carne es la protagonista con unas sabrosas Costillas de Ternasco a la parrilla, el Magret de Pato con puré de manzana y tinto reducido y el Lomo de Ciervo a la parrilla con coulis de frutos rojos.

Todos estos manjares pueden armonizar perfectamente con la amplia gama de vinos con la que cuenta su bien cuidad bodega, donde prevalecen los vinos aragoneses, llevandose la palma los dela Denominación de Origen Somontano, tanto blancos, tintos como rosados; también algunos vinos de la D.O. Campo de Borja, la tierra de la garnacha y por supuesto vinos de otras denominaciones de origen como Rías Baixas, Rioja, Rueda, Ribera del Duero o de la D.O. Cava.

Este restaurante tiene "Duende", como puede verse en la foto estuvo con nosotros toda la comida, nos hizo compañía y nos conto las mil y una historia de este pueblo de su singular y espectacular entorno paisajístico, natural y cultural, de la hospitalidad y amabilidad de sus gentes, de otros geniecillos, elfos y gnomos del Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido y sobre todo de esta ya bicentenaria casa que acoge a este entrañable restaurante.

Dirección: Calle Iglesia, 22376 Torla-Ordesa, Huesca. Teléfono:974 48 60 32. 

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