Navarra es siempre un lugar con un encanto especial para ser visitada en cualquier momento y época del año. Es uno de esos rincones de la geografía española que esta "tocada por la mano de dios". Ofrece entre otras cosas un amplio patrimonio cultural y un extraordinario y variado paisaje natural y sobre todo la hospitalidad y amabilidad de sus gentes y todo ello bien adobado con unos excelentes vinos de su Denominación de Origen y una suculenta y excelsa gastronomía.

Un pequeño grupo de socios de Apoloybaco hicimos este año el Camino de Santiago, el llamado Camino Aragonés, que partiendo de Somport (Pirineo Aragonés) confluye en el "peregrino" pueblo de Puente la Reina (Navarra) con el denominado Camino francés que se inicia en Roncesvalles, atravesando así gran parte de la Comunidad Foral de Navarra.

El tramo aragonés del camino de Santiago entra en Navarra después de alejarse de Undués de Lerda último pueblo de la provincia de Zaragoza y enlazar con un sendero que alcanza el cartel que da la bienvenida a Navarra, siendo Sangüesa el primer pueblo navarro, lugar de obligada parada y fonda. Ah! cuidado con lo de fonda, que no todas son buenas, bueno empirismos a parte, Sangüesa es un bello pueblo, encrucijada de antiguas fronteras, siendo su monumento más emblemático la portada románica de la iglesia de Santa María. A tan sólo 8 kilómetros de Sangüesa se levanta el Castillo de Javier, casa natal de San Francisco Javier, patrón de Navarra. El origen del castillo se remonta a los siglos X y XI, y su última y magnífica restauración se ha llevado a cabo en el 2005.
Muy cerca está situado también el monasterio de San Salvador de Leyre, levantado en las estribaciones de la sierra del mismo nombre, en un bello paraje con espectaculares vistas. Fue edificado entre los siglos XI y XIV sobre una primitiva iglesia prerrománica. Destacan su cripta románica y la denominada puerta Speciosa, un perfecto pórtico románico del siglo XII. Un lugar donde aún es posible escuchar, si te acompaña un poco la suerte, los cantos gregorianos de sus monjes.
Otro de los tramos del camino de Santiago desde Sangüesa, es desviarse un poco y pasar por la Foz de Lumbier, sencillamente espectacular la impresionante garganta excavada en la roca por efecto del agua, y, por supuesto deterse un rato a observar el majestuoso vuelo de los buitres leonados.

Se podría seguir hablando de las maravillas que nos ofrece Navarra por esta comarca, pero ha llegado el momento de hablar de otras maravillas que también producen un extraordinario placer. Hablamos, como no, de su gastronomía y para ello hemos elegido un primoroso restaurante situado en Huarte, pequeño pueblo muy cercano a Pamplona. Hablamos del Asador Zubiondo al que queremos recomendar en este mes de septiembre a todos nuestros socios, amigos y seguidores y por supuesto a todos en general.

Asador Zubiendo, como su propio nombre indica en euskera es "junto al puente" o "al lado del puente", y efectivamente se encuentra en un singular paraje a orillas del rio Arga en el pueblo de Huarte, que al parecer significa en la lengua vasca: "entre aguas". Fundado en el año 1983 por Miguel y su esposa Sagrario, treinta años después sus hijos, Miguel y Pablo Mikelarena están recogiendo el testigo que dará continuidad a este, ya mas que prestigioso negocio familiar.

Asador Zubiondo es un rincón gastronómico donde predomina la cocina tradicional y de mercado con un peculiar toque propio de la familia Mikelarena, que lo hace mas personal, si cabe.

El restaurante tiene una destacada arquitectura rústica donde sobresale la piedra y la madera, su interior es amplio, confortable, con detalles de modernidad, la entrada ya dice mucho a su favor es un espacio acondicionado para la cava de los vinos. Es facil comprender que es un restaurante donde sabe uno que va a disfrutar de una buena comida y bebida sin prisa y atendidos por un personal con un amplio sentido de la profesión.

Su carta, no deja lugar a la duda es cocina tradicional, muy bien elaborada y condimentada con productos de alta calidad, frescos y de temporada. Además de sus fogones, cuenta con un completo asador de donde salen principalmente sus carnes y pescados, de él se encarga directamente Pablo que es el cocinero de la casa. 

De su amplio repertorio tanto de entrantes, sopas, carnes y pescados, nosotros nos decidimos por compartir primero unos platos de Piparras fritas, chistorra casera Zubi-Ondo, sin duda de las mejores que he probado, suaves, sabrosas y lo mas importante no se repiten, alcachofas, hombre un poquito de verdura siempre viene bien y si es de temporada mejor todavía, y el relleno casero Zubi-Ondo, que es una especie de morcilla blanca.

De este primer repertorio nos quedamos con las ganas de probar las pochas de Sangüesa y las anchoas fritas de San Sebastián, pero había que dejar hueco para lo que venia después. Uf! dos chuletones de buey a la brasa y un Solomillo de buey con patatas fritas, pimientos y roquefor.

Como estaba la carne!, sencillamente impresionante, tierna, jugosa, en su punto. Pues al parecer el pescado a la brasa no le va a la zaga, nos comento Miguel, el fundador del asador, que sus clientes le suelen pedir con frecuencia el Besugo a la parrilla y el rodaballo también a la parrilla, pero en su carta de pescados hay también otras opciones igual de sabrosas, como surguiere sus cogotes de merluza a la parrilla, o sus chipirones rellenos en su tinta, entre otros. Sin duda una buena excusa para volver y probar aquellos platos que en esta ocasión nos hemos dejado atrás.

Ah! y todo ello regado con un extraordinario vino de la Denominación de Origen Navarra: Inurrieta cuatrocientos, un tinto crianza, aunque, la bodega con la que cuenta el restaurante ofrece también vinos de las mas variadas zonas vitivinícolas españolas, pero hay que hacer honor a la tierra que le acoge a uno y sobre todo si los productos que ofrece son buenos, y este tinto elaborado con Cabernet Sauvignon, Merlot, Graciano, Syrah y Garnacha, estaba muy bueno, la añada 2012, que fue la que degustamos ha conseguido entre otros la Medalla de Plata en el Concurso Mundial de Bruselas 2015.

Y para finalizar era obligado probar alguno de sus acendrados postres caseros; nos inclinamos por la leche frita y por el Gotxua: un postre tradicional de la cocina vasca elaborado con nata montada cubierta con bizcocho emborrachado en almíbar, crema pastelera y azúcar caramelizada.

Despues, un buen rato de charla y por la cercania a la que estamos de la ciudad de Pamplona, no se puede uno sustraer a darse un largo paseo por sus calles y plazas y tomar cafelito o un "digestivo de la tierra" es decir un pacharan.

Asador Zubiendo, un lugar familiar, un espacio con humanidad, un sitio para compartir con la familia y los amigos un delicioso rato gastronómico, ciertamente un restaurante de abolengo.

Direcciön: Av. Roncesvalles 1, 31620 Huarte (Navarra). Tlf.: (+34) 948 330 807.

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