Cáceres es una de esas ciudades españolas que en los últimos años ha crecido gastronomicamente hablando de una manera muy significativa. Y lo ha hecho fusionando su cocina tradicional con las nuevas tendencias culinarias, y el resultado esta siendo espectacular.  

Declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1986, el casco antiguo de la ciudad de Cáceres es uno de los conjuntos urbanos más completos y los mejores conservados de Europa, formado por edificios de la Edad Media y del Renacimiento. Su espacio está dividido en dos grandes zonas por la muralla. Intramuros se concentra el grueso de los edificios más representativos de esta ciudad, como la Concatedral de Santa María, el Palacio de las Veletas, los palacios de los Golfines, la Casa del Sol o la Torre del Bujaco.

Todo es cruzar el arco de la Estrella desde la Plaza Mayor y es como pasar el túnel del tiempo y el espacio adentrandose uno en la historia y casi las formas de vida del casco antiguo de esta bimilenaria ciudad. Remontandose su origen al año 34 a.C., momento en el que Cayo Norbano Flaco fundó la Norba Caesarina, la actual Cáceres. 

Nosostros en esta ocasión queremos recomendar para este mes de junio uno de sus restaurantes mas representativos de esa cocina tradicional, que tuvimos ocasión de visitar y degustar algunos de sus platos mas característicos. Es tradicional hasta el nombre; "El Figón"así se llamaban desde la Edad Media las casas donde se guisaban y vendian comidas, aunque su auge se dió mas a partir del siglo XVI, y eran considerados por regla general una categoría por debajo de las tabernas. 

Pero, sin duda alguna El Figón de Eustaquio, que es el restaurante que recomendamos tiene una gran categoría, y por su puesto una gran reputación en el palmares de la restauración cacereña.

El Figón de Eustaquio es un negocio familiar fundado en el año 1947, después de que la fmilia regentara una casa de comidas. Su cocina desde entonces es la típica regional extremeña, con las lógicas incorporaciones que van marcando las modas y los tiempos, pero sin perder un ápice su naturaleza de carácter regional.

Algunos autores han denominado la gastronomía de Extremadura como seria, grave y austera, de platos pastoriles y camperos. La apertura de la Vía de la Plata ha hecho que la cocina extremeña se haya divulgado por otras regiones de la geografía española, y al mismo tiempo la cocina extremeña se ha visto influida por otras tradiciones. Asimismo la existencia de numerosos monasterios ha dado lugar a un esplendor culinario de recetas que han provenido de sus fogones y otra consideración a tener encuenta es que Extremadura no tiene salida al mar, y los platos que ofrece son fundamentalmente cárnicos y compuestos de hortalizas diversas.

La producción porcina alcanza en esta región unas altas cotas de calidad, debido a que crían la raza ibérica alimentada con las abundantes bellotas, así son de destacar la gran producción de subproductos del cerdo, como pueden ser los jamones y embutidos y la chacinería en general. También son dignos de mención los chorizos extremeños, el lomo embuchado y la patatera, abundantes en ajo y en pimentón de la Vera. Como Extremadura es tierra de pastoreo, cabe destacar platos con cordero: caldereta de cordero, el frito extremeño, la cachuela extremeña o la chanfaina de cabrito o la gran variedad de quesos producidos con leche de oveja y cabra en las zonas de La Serena, Ibores, Acehúche y la famosa torta del Casar. 

La caza es abundante; uno de los platos de caza más conocidos son las perdices al modo de Alcántara. Entre los pescados destaca, como no podía ser de otra manera en tierras sin mar, el bacalao en salazón, como el bacalao dorado, sobre todo aquéllas que contienen la denominación de vigilia, como el potaje de vigilia. De la repostería de Extremadura son conocidos los pasteles de soletilla, la cazuela de arroz, las perrunillas y la técula-mécula de Olivenza.

El Figón de Eustaquio, esta regentado en la actualidad por los Hermanos Blanco Rosado y Herederos C.B. A punto de cumplir setenta años al servicio de sus clientes, sienten una gran satisfacción por haber conseguido ser un referente en la cocina extremeña, nacional e internacional.

Sus salones son muy confortables con una decoración rústica, tipica de mesón, que refuerza ese carácter familiar, y cuenta con salones pequeños para reuniones de empresa, familiares o de amigos.

De su amplia carta, toda ella con referencias a platos regionales, seleccionamos para compartir unos quesos, los de la Serena y la torta del Casar, que se elabora con leche cruda de oveja entrefina. Se cuaja con cardo silvestre (Cynara cardunculus) entre 28 y 32 °C y durante un tiempo de 50 a 80 minutos, lo que consigue que se mantenga en su interior una crema casi líquida que es la principal característica de dicho queso. También probamos sus típicas migas extremeñas, no muchas pues es un plato muy contundente, y un delicioso pisto.

Aunque la carta es interminable, sobre todo destaca la carne de cerdo y la caza, precisamente como platos principales degustamos algunas de estas carne, cocinadas por supuesto al gusto del consumidor y acompañadas de sus correspondientes patatas fritas , no precocinadas, ni congeladas. Todo ello estuvo mariado con un extraordinario vino tinto de la denominación de origen Ribera del Guadiana, que en estos últimos años está haciendo un extraordinario esfuerzo para ofrecer cada vez mas vinos de calidad, así algunos de ellos ya han logrado encaramarse a los puestos de honor de los vinos españoles. y de postre unas deliciosas perrunillas. 

El Figón de Eustaquio es un excelente representante de la cocina regional, de gran prestigio y con diversos premios y galardones entre ellos la Medalla de Extremadura, un bonito colofón de todos estos años de trabajo y servicio. Así el espiritú de esta casa se puede resumir en la dedicatoria que le hace Juan García: "Si, cansado de ver tanta hermosura, quisierais reposar y tomar fuerzas a la casa de Eustaquio llegaréis que, aunque no es una casa solariega, es casa de comida, donde todos, yantaréis las comidas extremeñas..."

El Figón de Eustaquio se encuentra en la Plaza de San Juan, 12 - 14, 10003- Cáceres. Tel: 927 24 43 62.

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