Rutas Gastronómicas por los barrios de Sevilla: La Calzada-Luis Montoto.
Calle Luis Montoto, 52. 41013 Sevilla.
 

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina: No hay

Servicio:

Tapa destacada: Bacalao seco

Otras tapas: No hay.

  Mala   Aceptable  Buena  Muy Buena   Excelente
 

Abierto desde el 13 de mayo de 1936, poco antes de la Guerra Civil, su primer propietario fue D. José Martín Ruiz, del sevillano pueblo de El Viso del Alcor. Más de treinta años después, la actual propietaria es su hija Dª Mercedes Martín Falcón, también visueña (gentilicio de los habitantes de El Viso), pero quien está realmente al frente del negocio es su sobrino, Alejandro Martín Cotán.

Por lo tanto estamos hablando de una bar que no ha cambiado de familia desde su apertura y que afortunadamente tampoco ha cambiado la forma de tirar la cerveza Cruzcampo. El Bar Jota forma parte de ese trío o cuarteto sevillano donde se rinde pleitesía a la rubia espumosa con más devoción que en ningún otro bar de Sevilla. Alejandro es por ahora el ultimo bastión de una familia de cuna cervecería que se ubica enfrente de la Iglesia donde reside una de las más populares cofradías de Sevilla: la de San Benito. 

Alejandro es una cara conocida en toda Sevilla. Sevillista cabal al igual que toda su familia (su abuelo llegó a ser el socio nº 2 de la vecina Peña Sevillista Puerta Carmona), sus aficiones están compartidas a partes iguales entre la cerveza, las motos y el Sevilla FC. Situado en la antigua calle Oriente, hoy Luis Montoto, la calle más cervecera de Sevilla, donde se ubica la fábrica Cruzcampo y el famoso Templete medieval que le dio nombre a la cerveza, el Bar Jota es un minúsculo espacio de apenas 10 o 12 metros cuadrados donde se consumen diariamente alrededor de 10 barriles de Cruzcampo diarias.

Si, han leído bien, en el Bar Jota se consumen 500 litros de cervezas diarias, todo un record en comparación con la capacidad del local. Allí no hay tapas ni falta que hace. El popular tanque de cerveza, tirado sobre un sobrio vaso de cristal francés de la marca Arcoroc, Modelo Saboya 3, se bebe casi siempre a palo seco con la idea de disfrutar de una de las mejores cervezas de toda Sevilla.

Solamente se sirve bacalao seco de casa Barea, patatas fritas y algunos frutos secos. Y no siempre fue así. En sus comienzos y hasta mediados de los años cincuenta, en el Bar Jota se servían tapas y medias raciones, incluso en los años cuarenta, la década del hambre en España, se consumía en el Bar Jota una especialidad única en Sevilla: carne de ballena. El Bar Jota está siempre repleto de un público fiel y variopinto. Su magnifica cerveza es un reclamo difícil de evitar.

Sus paredes está llena de motivos cerveceros entre los que no podía faltar el célebre Gambrinus y a su alrededor se agolpa a cualquier hora del día, de la tarde y de la noche, una multitud ávida de cerveza y conversación. Circulo habitual de reunión de los moteros sevillano, es muy común encontrase en la puerta del bar las típicas concentraciones de las Bultaco, Montessa, Gussi, Honda, o la Harley Davidson, donde Alejandro fue en su día miembro del mismo. El origen del nombre del Bar Jota es una autentica incógnita, pero se cree que fue idea de su primer propietario, José Martín, quien mandó pintar un rótulo con su nombre y cuando el pintor inició el trabajo, al terminar la primera consonante, la jota, decidió sobre la marcha llamarlo así. 

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