Rutas Gastronómicas por los barrios de Sevilla: Arenal-Postigo del Aceite.
Calle Arfe, 9. 41001-Sevilla.
Teléfono: 954 218 221.
 

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina:

Servicio:

Tapa destacada: Montadito de Pringá

Otras tapas: Conservas y chacinas.

  Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente 
 

La muy sevillana calle Arfe, dedicada al insigne orfebre sevillano, D. Juan de Arfe, acoge en su angostura la magnifica Bodega Virgen de los Reyes. Fue fundada por D. José Pérez Galán y con el paso del tiempo se ha convertido en un lugar entrañable para personas de todas las edades en pleno arenal sevillano.

Así es habitual encontrar en su barra desde muy temprano, un variopinto muestrario de parroquianos que lo mismo tienen por delante un vaso de aguardiente -abren a las nueve de la mañana, pero no dan desayunos, un vino blanco (muy solicitado por las personas de mas edad) a media mañana, que una magnifica cerveza muy bien tirada cuando el calor aprieta. La cerveza es el motivo de que aparezcan en este rincón de Apoloybaco, ya que es magnifica.

Si hay algo parecido a un Pub inglés en Sevilla, ése es la Bodeguita Virgen de Los Reyes. Su pequeño local se queda corto para dar de beber a todo el que pasa por allí, y eso provoca que en sus aceras, el publico se aglomere buscando una extraordinaria cerveza que suele acompañarse con una aceitunas moradas aliñadas adecuadamente. Durante la temporada taurina la bodega se llena de aficionados que acuden o salen del coso maestrante.

El entorno de la Bodega Virgen de los Reyes es como una postal costumbrista de Sevilla. Situado frente a la Recova del barrio del Arenal y al lado de la barbería, tiene como vecino privilegiado la tienda de ultramarinos del Reloj, una especie de Big Ben sevillano que marca las horas de este barrio con solera.

Un azulejo de merecido homenaje cuelga de su pared en honor de D. José Joaquín Ruíz Remesal, tabernero de pro y emblemático mandilero del Arenal y jubilado en el verano de 2008. Entrar en la Bodega Virgen de los Reyes es traspasar el umbral del tiempo y retroceder varias décadas en la Sevilla tabernaria.

Cuando el verano se aleja y viene Noviembre, el mosto achampanado de Umbrete irrumpe con fuerza en su local y su consumo se alterna con cañas de manzanilla muy solicitada por sus parroquianos que la disfrutan en pausada degustación. Nuestro amigo Vicente se impregnó de ese ambiente y hasta se atrevió a canturrear acompasándose de las palmas por sevillanas, que yo escuchaba atentamente. Detrás de su barra se vislumbra ocho bocoyes de vino y una garrafa de cristal verde botella con su correspondiente goma para hacer los trasiegos entre los toneles y los vasos. El suelo de aserrín y el cercano y diminuto urinario terminan por darle ese sabor a taberna rancia de las que ya quedan pocas en Sevilla. Una columna forrada en madera divide la barra del bar y al mismo tiempo sirve de tablón de anuncios de las especialidades de la casa: montaditos variados, ventresca de atún, la pringá casera y el bacalao en aceite son las estrellas. Apoloybaco iba en busca de su cerveza (extraordinaria) y de su anunciada pringá, casera. Esta última, siendo aceptable no fue de las mejores que hemos probado; algo desequilibrada en sabor, prima por encima de todo la morcilla y la ausencia de tocino la hace muy seca. En cualquier caso, la visita a la Bodega Virgen de los Reyes es obligada para cualquier apasionado a la cerveza.  

 

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