Rutas Gastronómicas por los barrios de Sevilla: El Arenal.
Calle Arfe, 26. 41001 Sevilla.
 

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina:

Servicio:

Tapa destacada: Espinacas con garbanzos.

Otras tapas: Pavía de bacalao y tortillita de camarones.
 

 

  Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente
 

El Bar la Esquinita de Arfe está situado en uno de los rincones mas bellos donde contemplar las procesiones de la Semana Santa sevillana. Muy cerca del Postigo del Aceite, y de la zona monumental de Sevilla, a medio camino entre la Maestranza y la Giralda, su estratégica situación, hacen de este bar casi una parada obligatoria. Desde tiempo inmemorial, este local siempre estuvo destinado a bar y es desde 1998, cuando su actual propietario, D. Antonio Díaz Martínez, lo rebautizó con el simpático nombre de "La Esquinita de Arfe".

El local es pequeño pero acogedor, cuadrado de planta y con una pequeña barra a la que le acompañan dos o tres mesas para tomar el aperitivo o el desayuno sentado. Desde la demolición, allá por la segunda mitad del Siglo XIX, de la Puerta del Arenal, en el lugar donde estaba situada, de esquina con la calle García de Vinuesa, (Alcalde De Sevilla entre 1859 y 1865 e irónicamente responsable del derribo de las murallas y puertas de Sevilla en aras de la modernidad), la calle Arfe está dedicada a perpetuar la memoria de Juan de Arfe, orfebre extraordinario y autor de la extraordinaria custodia que procesiona por Sevilla cada jueves de Corpus Christi. En dicha calle, un pequeño azulejo recuerda su memoria.

Una vez que estas dentro te llama la atención el óleo que hay colgado en una pared lateral y que reproduce la fachada del bar recién inaugurado. En su carta buscábamos las espinacas con garbanzos y las tortillitas de camarones. En cuanto a la primera la verdad es que nos sorprendió positivamente. Este bar no aparece en ninguna ruta especializada de las rutas de las espinacas con garbanzos pero habría que incluirlas. Muy especiadas y cortada muy finamente, el sabor y el olor se complementan perfectamente con la vistosidad de las espinacas.

Sencillamente magnificas y algo digno de agradecer y que refuerzan nuestra positiva opinión. Y con las tortillitas de camarones nos pasó algo similar. Aunque en este caso habría que poner un pero y es que la masa llegó hasta nuestra mesa no demasiado crujiente, probablemente por no haberse hecho con el aceite muy caliente. Al margen de ese detalle, corregible en todo caso, lo cierto es que las tortillitas de camarones del Bar La Esquinita de Arfe, reunían todas las bendiciones para recomendar su degustación.  

Abandonamos el Bar La Esquinita de Arfe, con la voluntad de volver a degustar otra deliciosa tapa sevillana que contiene su carta de tapas: la Pavía de Bacalao. Será otro día pero este bar tiene los mimbres necesarios (ubicación, clientela, decoración) para si se lo plantea, dar un saltito de calidad para convertirse en una referencia necesaria del tapeo sevillano

 

   

 

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