Rutas Gastronómicas por los barrios de Sevilla: Triana.
Avenida Santa Cecilia, 29. 41008 Sevilla.
 

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina: 

Servicio:

Tapa destacada: Caracoles en verano.

Otras tapas: Cabrillas en invierno.

  Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente

 

Al final de la Avenida Santa Cecilia, haciendo esquina con la calle San Vicente de Paul, los sevillanos y sevillanas tienen una cita permanente desde finales de Abril hasta que entra las calores de Agosto con los caracoles de Casa Diego. Con permiso de otros establecimientos colindantes, los caracoles de Casa Diego en Santa Cecilia son difíciles de superar. Apoloybaco estuvo una mañana calurosa de Junio en Casa Diego y cuando el reloj apenas sobrepasaba las doce del mediodía, ya había clientes en mesas y sillas degustando los caracoles.

El día era soleado y caluroso y eso favoreció la tempranera concurrencia de los clientes al bar. En plena temporada, Casa Diego saca al día alrededor de 7 u 8 ollas de caracolas de 25 Kg. cada una. El establecimiento es relativamente amplio, y además en su magnifica terraza exterior se disponen alineados varios veladores en ambos lados de la fachada, tanto la que da a la Avenida de Santa Cecilia como la que linda con San Vicente de Paul, y ello le permite atender adecuadamente a sus amplísima y variopinta clientela de manera desahogada. Toda Sevilla conoce los caracoles de Casa Diego y por lo tanto nosotros solo hacemos corroborar aquello que los sevillanos ya saben: en Casa Diego se sirven unos excelentes caracoles y cabrillas.

Dado lo temprana de la hora no pudimos hablar con su propietario pero si pudimos averiguar que Casa Diego está abierto prácticamente desde la inauguración de la barriada, allá a principios de los años sesenta. Una vez dentro de su local un espejo biselado nos anuncia el nombre del establecimiento y una diáfana barra decorada con azulejos sevillanos se abre ante nosotros en espera de ser ocupada.

Sus fieles clientes esperan año tras año con impaciencia el primer día que Casa Diego inaugura la temporada de caracoles. Cuando eso ocurre una verdadera riada de personas acuden diariamente a la cita anual con este gasterópodo al que tanta afición se le profesa en Sevilla. Conforme te vas acercando al bar, el olor inconfundible de los caracoles atraen a una variopinta clientela.

Nuestra cata de caracoles y cabrillas estuvo acompañada, como mandan los cánones, con unas cervezas Cruzcampo, correctamente tiradas pero no demasiado fría. El sabor del caracol extraordinario, el caldo muy claro y solo observamos que el tamaño del caracol era muy desigual aunque predominaban las de tamaño pequeño. Las cabrillas por contra si eran todas de similar tamaño, ni grandes ni pequeñas, al estilo de las de Lebrija, como las que vende en la puerta de la Cruz Roja de la calle San Jacinto, María Ángeles Santana y su marido.

"La Rubia" como la conocen en el barrio, no es rubia, sino pelirroja. Y tampoco es trianera, sino macarena, nacida en la calle Feria más concretamente, aunque ella y su familia emigraron a Triana hace ya más de una década. Su padre, Bernardo, era un gran hombre y un conocido frutero del mercado de Abastos de la calle Feria. Ahora, en la actualidad, la frutería la regenta en la calle San Jacinto, su madre, la propietaria de la frutería "El Cañaveral".

Hoy Mari Ángeles vende en la Cruz Roja de San Jacinto los que consideramos son los mejores caracoles y cabrillas en crudo de toda Sevilla. En la temporada de caracoles son centenares de kilos los que se ofrecen a pie de calle con una calidad extraordinaria. No hay otros más limpios y todos con el mismo origen: el sevillano pueblo de Lebrija. En homenaje a su familia, muy unida a la nuestra, traemos a este rincón de nuestra web a nuestra amiga.
 

 

 
 

 

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