Rutas Gastronómicas por los barrios de Sevilla: Triana.
Avenida Esperanza de Triana, 9. 41010 Sevilla.
 

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina: 

Servicio:

Tapa destacada: Caracoles en verano.

Otras tapas: Montaditos variados y marisco cocido.

  Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente

 

La Cervecería Casa Diego está abierta en Triana, en la antigua Avenida José María Sánchez Arjona, hoy Esperanza de Triana, desde 1962 cuando su primer propietario, Diego Rodríguez, ya hoy jubilado, abrió este pequeño local que con el tiempo se ha convertido en santo y seña de los amantes de estos minúsculos gasterópodos a los que tanta afición hay en Sevilla.

La Cervecería Casa Diego, al margen de gustos personales, deben estar de manera ineludible en cualquier ruta caracolera que se precie en Sevilla. Actualmente el negocio lo regenta uno de sus hijos, Antonio Rodríguez, y otro de sus hermanos, acaba de abrir otros establecimiento similar en la Avenida de Llanes, nº 19.

En su carta de tapas existen otras especialidades que también tiene su propia clientela. Entre esas otras tapas , destacan una veintena de magníficos tipos de montaditos y de entre los cuales, los más solicitados son los de bacalao macerado en aceite. Tampoco falta en su selecta carta, el marisco, los salazones, el menudo (solo en invierno) y los mejillones en escabeche.

Pero sin duda, a la cervecería Casa Diego se va a comer caracoles, la tapa reina de su cocina. ¿Que podemos decir de un bar que guisa y vende diariamente ciento veinte kilos de caracoles? Como se observa en la fotografía , se preparan en ollas de 35 Kg. y en horas puntas es prácticamente imposible encontrar un hueco libre en su barra o en sus veladores exteriores.

Su fiel y numerosa clientela viene desde los cuatro puntos cardinales de Sevilla en busca de los caracoles de Casa Diego y la búsqueda merece la pena. La cata que hicimos cuando visitamos Casa Diego, nos dejó un magnifico sabor de boca, aun cuando por la temprana hora, el guiso todavía necesitaba algún tiempo más de cocción para que el caldo y el caracol estuviesen más sabrosos.

Una de las claves de la preparación de un buen guiso de caracoles es su limpieza previa para evitar que se mezclen en el guiso impurezas propias del gasterópodo. En Casa Diego estaban muy limpios, probablemente a  base de ayunar al caracol en harina. Tenían el pique adecuado, y el caldo muy claro.

Afortunadamente nuestra visita muy temprana nos permitió departir amigablemente con Antonio Rodríguez, quien de manera muy amable nos atendió a la perfección.

Los caracoles de Casa Diego respondieron a los esperado: son muy buenos. A lo largo de sus estanterías se distribuyen decenas de tarrinas de plástico, grandes o medianas para la numerosísima clientela que después de degustar algunos platos, se los llevan para consumirlos en su domicilio. En resumen no podemos dejar de recomendar este magnifico bar de tapas especializado en caracoles y que contribuye de manera sobresaliente a mantener viva una tradición sevillana muy arraigada en todo tipo de público: Los caracoles. 

 

 
 

 

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