Rutas Gastronómicas por los barrios de Sevilla: Cerro del Águila - Ronda del Tamarguillo.
Calle Juan Bautista Vázquez, 38. 41005 Sevilla.
 

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina: 

Servicio:

Tapa destacada: Mollejas en adobo.

Otras tapas: Carnes a la brasa, pavias de bacalao y bacalao con tomate.

  Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente

 

Justo en la frontera que marca la Ronda del Tamarguillo con las barriadas del Distrito Este de Sevilla, está situado este espacioso, funcional y coqueto bar de tapas que se llama "Er Cuchitrí-II". Su ubicación a orillas mismo de la ronda del Tamarguillo no impide que ya tenga una merecida fama entre los vecinos de las barriadas adyacentes, (Rochelambert, Juan XXIII, y Cerro del Águila). El establecimiento es el típico bar de barrio, que además ofrece a su clientela una magnifica terraza al aire libre donde pasar, si los rigores del tiempo lo permiten, disfrutar de una magnifica tarde-noche en sus instalaciones.

También cuenta con un amplio y funcional comedor con capacidad para alrededor de 40 comensales. Completamente reformado, una de sus singularidades que nos llamó la atención, es el detalle de tener la cocina a la vista de los clientes que entran en el bar. Ese detalle indica bien a las claras que en los fogones del bar "Er Cuchitrí-II" no tiene nada que ocultar. Su carta de tapas es amplia y variada y también se sirven, lógicamente raciones y medias raciones. 

Una elegante celosía separa la zona de barras del salón comedor, y en este ultimo se alinean diez o doce mesas cómodamente separadas para que la estancia sea lo mas agradable posible. De su carta de tapas destacan algunas especialidades difíciles de encontrar en otros bares y no fáciles de cocinar.

Una de esas especialidades es las mollejas en adobo. Las que probamos en el Bar "Er Cuchitrí-II" estaban exquisitas. Con su punto justo de fritura, con el toque adecuado de adobo para que la molleja no pierda su sabor, una cantidad razonable y una materia prima magnifica. Esas mollejas en adobo fueron una delicia para nuestro paladar.

Guisos caseros, montaditos variados, tapas frías, pescao frito, caracoles y carnes a la brasa son las especialidades mas solicitadas por este reformado establecimiento que se adapta, sin perder un ápice su seña de identidad como bar d de barrio, a las circunstancias gastronómicas de Sevilla en una zona poco dotada de locales de restauración.

 
 

 

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