Rutas Gastronómicas por los barrios de Sevilla: Centro urbano - Santa Catalina.
Plaza de los Terceros, 15. 41003 Sevilla.
 

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina:

Servicio:

Tapa destacada: Flamenquines caseros

Otras tapas: Menudo, carrillada y setas con jamón.
 

 

 

  Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente

La collación de Santa Catalina es uno de esos rincones sevillanos donde en apenas cincuenta metros cuadrados te puedes encontrar varios establecimientos gastronómicos con solera de la ciudad de Sevilla. Allí tiene su sede el templo cervecero de la mejor cerveza de Sevilla, El Tremendo. Junto a el y a su espalda la taberna con más solera de Sevilla, El Rinconcillo, y justo enfrente, este señero Bar Los Claveles, que después de más de dos años de reformas abre de nuevo sus puertas para gozo de la Sevilla culinaria.

Compartiendo espacio con esos templos gastronómicos, están dos de las iglesias importantes de Sevilla: La propiamente dicha de Santa Catalina, (sede de la popular cofradía de la Exaltación, conocida popularmente como la de "Los Caballos" ahora cerrada por reformas y la Iglesia de Los Terceros, antigua capilla del Colegio de Los Escolapios y de donde son titulares las imágenes de la cofradía de la Cena. 

Abierto desde 1841, el Bar Los Claveles, fue en origen bodega de vinos, como atestiguan los dos azulejos que flanquean su entrada, y ahora con el establecimiento recién reformado, se abre una nueva época para una de las bodegas que junto con la Cervecería Vizcaíno en calle Feria y el vecino bar El Rinconcillo de la calle Gerona, forman la trilogía más vetusta de las cervecerías y tabernas de Sevilla.

Su propietario actual, Santiago Remesal, es  hermano de los Gitanos desde hace 44 años, y propietario en segunda generación de la nueva época del Bar Los Claveles. En 1929 se hizo la primera restauración  y en la primitiva bodega se solía comprar vinos y manzanillas a granel como la famosa Manzanilla de Gabriela de Sanlúcar de Barrameda.

Completamente remozado y dejado atrás su primitiva función de bodega, hoy el Bar Los Claveles sigue apostando por ofrecer a sus fieles parroquianos, unas tapas y raciones de calidad donde destacan los flamenquines, los montaditos (Insuperable el secreto con jamón), los revueltos de seta con jamón y bacalao, el menudo de ternera, y la carrillada ibérica.

Tras la reforma el Bar Los Claveles se ha adaptado a los nuevos tiempos convirtiendo lo que era un edificio casi en ruinas, en un espléndido local adaptado a las nuevas técnicas de construcción pero sin perder ese sabor y estilo sevillano en su decoración. Muestra de ello es la recuperación, con todo su esplendor, del magnifico suelo en cerámica ajedrezada que junto a la acertada elección del mobiliario le permiten mantener esa singular perspectiva de un bar de los de siempre.

   

 

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