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Hasta hace unas décadas, el jazz vocal venía siendo denostado, e incluso rechazado, por un sector importante de la prensa especializada, y también, porque no decirlo, por algunos aficionados, que llevados en exceso por la “pureza jazzística” consideraban a los instrumentistas, como los verdaderos músicos y únicos creadores en la música de jazz.

Como venimos proponiendo desde primeros de años por esta sección de jazz de la Asociación Apoloybaco, también el jazz vocal tiene, en muchísimos casos, la misma capacidad creadora y el mismo swing, que cualquier otro instrumento de jazz. Y no sólo hablamos de las grandes figuras de la canción de jazz como Ella Fitzgerald, Billie Holiday o Frank Sinatra, por poner tres ejemplos; hablamos de decenas de músicos, hombres y mujeres, que utilizan su voz como si fuese un instrumento más para aportar una visión distinta de la música de jazz.

Y en ese sentido, nos proponemos que conozcáis en este mes de junio, a uno de esos cantantes de los que nadie se acuerda, e incluso, en su carrera profesional, no tuvieron la suerte —si la calidad— de ser reconocidos como lo que son: grandes vocalistas de jazz.

Hablamos de Jimmy Scott, un cantante que pasó en los años cuarenta del pasado siglo XX, por la potente y magnifica orquesta del vibrafonista Lionel Hampton. “Little Jimmy Scott”, como era conocido entre sus compañeros de profesión, — Ray Charles, Bill Cosby, David Lynch, Madonna, Quincy Jones, e incluso Lou Reed lo admiraban — fue un hombre siempre pegado a la mala suerte. El éxito le llegó demasiado tarde, y sus limitaciones físicas, —sufría de una rara enfermedad llamada Síndrome de Kallmann, que le impidió alcanzar con total plenitud la pubertad— le lastraron durante toda su carrera.

Jimmy Scott 1Jimmy Scott dejó la orquesta de Lionel Hampton en 1951 y firmó un contrato con la con la banda de Paul Gayten donde grabó algunos discos de sus actuaciones en Nueva Orleans para el sello “Regal Records” que no llegaron a publicarse hasta cuarenta años después, en 1991. En 1955 firmó para el selecto sello Savoy, donde publicó un único disco; firmó después con “King Records”, también sin demasiada suerte; en 1962 fue el sello de Ray Charles “Tangerine Records”, quien le publica un nuevo disco, con el que tampoco tuvo suerte y finalmente, frustrado por el escaso éxito de su música, se retiró de la carrera musical, llegando a trabajar en un hotel de Cleveland como empleado de la casa.

No fue hasta 1992, con la publicación de las grabaciones de Jimmy Scott con la orquesta de Paul Gayten, cuando su carrera musical volvió a tomar impulso. De hecho, cantó con Lou Reed en su disco “Magic and Loss” (1992), y casi al unísono, grabó “All the Way”, el álbum que recomendamos en este mes de junio por la sección de jazz de Apoloybaco.

“All the Way”, fue el disco que relazó con fuerza la carrera profesional de Jimmy Scott. Grabado originariamente en 1992 para el para el sello Sire-Blue Horizon, hoy absorbido por la Warner Bross, llegó a liderar la lista de mejores álbumes de jazz por la prestigiosa revista “Billboard”, y Scott logró ganar un premio “Grammy” al año siguiente de su publicación a la mejor interpretación vocal de jazz. El éxito tardío de Jimmy Scott, continuó aquel año cuando participó en la banda sonora de la famosa serie televisiva Twin Peaks, y a partir de ahí se sucedieron, durante varios años consecutivos, las mejores grabaciones del malogrado cantante en toda su carrera.

“All the Way”, fue un álbum fetiche para Little Jimmy Scott, porque ayudó a que el gran público conociera la sorprendente voz y el personalísimo timbre de un cantante, que con ya sesenta años cumplidos, seguí sonando como un joven “crooner”. Su estilo, el tempo lento que usaba en sus actuaciones, y el formato con el que solía cantar —tríos o cuartetos— le venían como anillo al dedo para abordar clásicos estándares de jazz. Así fueron todos sus discos desde entonces, y uno detrás de otro, se convirtieron en grandes obras del jazz vocal; destacamos en este sentido, su maravilloso disco "But Beautiful", donde hace un precioso dueto con Freddie Cole en el tema; "When You Wish Upon A Star", que pasó a la historia como una de las mejores actuaciones a dúo del jazz vocal contemporáneo.

En la fase final de su vida, Jimmy Scott tuvo la oportunidad de reinterpretar la mayoría del cancionero popular norteamericano grabando gloriosos discos como “Moon Indigo” (2000); “Over the Rainbown” (2001), el ya citado y maravilloso "But Beautiful" (2002), y ya con 78 años cumplidos, la última grabación a su nombre: “Moon Glow” (2003), un prodigio de sensibilidad y buen hacer. Sin duda alguna, y a pesar de sus magníficos trabajos discográficos en los años sesenta como “Falling in Love is Wonderfull” (1962), o “The Source” (1969), sus últimos años de carrera fueron, musicalmente hablando, los mejores de su vida. 

“All the Way” (1992), nuestro disco del mes, recuperó para el jazz vocal a un cantante extraordinario, admirado entre sus compañeros de profesión, y aprovechando las imperfecciones de su andrógina voz, aumentó el impacto emocional de sus canciones. Escuchar la tierna y juvenil voz de un envejecido Jimmy Scott, consigue estremecernos todavía más. Little Jimmy Scott, fue, mientras cantó, un prodigio de sensibilidad y elegancia, y debido a esa disfunción vocal que le provocó su enfermedad, y que le permitió mantener siempre una voz tierna, emocional y turbadora, pudo mantener durante toda su carrera, un registro alto de voz, imposible para cualquier otro cantante de esa avanzada edad.

Con este disco que hoy recomendamos, el público descubrirá, no sólo a un maestro del jazz vocal, sino también a una forma distinta de cantar esta maravillosa música. El talento de Jimmy Scott como cantante, se basaba en su perfecto dominio de la canción, la emotividad que desprende su voz, la habilidad para cambiar de registro en un mismo tema, y por supuesto, como ya hemos comentado, en su personalísimo registro vocal. Con este disco, aunque nunca hayas escuchado oírlo cantar, te emocionaras. Y por supuesto, desde mi punto de vista, Little Jimmy Scott, es uno de los cantantes imprescindibles en cualquier colección de jazz vocal que se precie.

Terminamos esta reseña con las palabras de David Ritz, su biógrafo, y que resume el espíritu de Jimmy Scott con estas palabras: “...En la fragilidad de su voz hay una fuerza enorme. Sus canciones nos cuentan que podemos vivir con nuestras limitaciones, estar locos y sobrevivir, y hacerlo con la esperanza de que acaben cayendo “peniques del cielo”. Hay que fijarse en él para aprender a vivir con paciencia, dignidad y un fascinante sentido de la belleza.”

Que lo disfruten, amigos.

LOS MÚSICOSLOS INSTRUMENTOSFICHA TÉCNICA
Ron Carter.Bajo.Sello discográfico: SIRE RECORDS. 
Grady Tate.Batería. Fecha de grabación: 1992.
John Pisano.Guitarra.Lugar de grabación: New York. 
 Kenny Barron. Piano.Número de serie: 0 7599-26955-2 7
David Newman. Saxo. Número de temas: 9
Jimmy Scott. Voz y líder. Calificación: 4*/2
 
 

BIOGRAFIA DE JIMMY SCOTT.

El cantante Jimmy Scott formaba parte de una familia numerosa formada por diez hermanos y donde todos ellos cantaban en el coro de la iglesia acompañando a su madre que tocaba el piano. Al igual que su hermano Kenny, nunca vivió la pubertad completa, dado que padeció el Síndrome de Kallmann, una enfermedad hormonal hereditaria que paralizó su crecimiento y mantuvo su voz como la de un niño. Fue a finales de 1949 cuando se produjo el descubrimiento del cantante.

El líder de la orquesta de jazz, Lionel Hampton lo llamó bajo la recomendación del pianista de New Orleáns, Paul Gayten y lo anunció como "Little Jimmy Scott". el diminutivo que le acompañó durante toda su carrera. Su voz aniñada, su estilo, lírico y relajado y el fraseo de su canto fueron las claves de su éxito, un mérito que sus propios colegas de profesión, entre ellos el arreglista, Quincy Jones, le reconocían sin dudar. El tema estrella de Scott junto a otros grabados con la banda de Hampton, así como otras canciones de principios de los 50, que salieron al mercado en 1999, fue el famosos: Everybody's Somebody's Fool, un tema que cantó como nadie.

En 1999 su compañía discográfica editó un triple CD titulado: "The Savoy Years And More" que incluye sus grabaciones de 1952 para Roots Records y sus temas de 1955-75 para la Savoy Records. Jimmy también hizo un magnífico álbum para el sello Tangerine propiedad de Ray Charles y otro para Atlantic a lo largo de las dos últimas décadas del siglo XX. Jimmy Scott regresó a los escenarios en 1990 y dos años después, Seymour Stein lo escuchó cantar en un funeral y firmó para Warner Bross. Grabó con la discográfica un álbum y otro con la Artists Only! Antes de ser contratado por Milestone Records.

A finales de 1990, estuvo de gira por Europa y Japón, e intervino en un especial de TV -Bravo Profiles- en el que coincidió con Ray Charles, Lionel Hampton y otros músicos. Entre sus mejores grabaciones, está sin duda el álbum: Mood Índigo, (Milestone, 2000) uno de los más inspirados de la carrera de Scott. Jimmy ha recibido, entre otros los siguientes premios y reconocimientos a lo largo de su carrera: Blue Note Award (1986), Rhythm & Blues Foundation (1989), Dinah Washington diamond Award (1992), New Jersey State Artistic Achievemente (1992), East Orange Lifetime Achievement (1993) y Cartier (1993). Además fue nominado al Grammy por "All the way" (1991). En España participó en el festival de Jazz de San Javier, acompañado del grupo: The Jazz Expressions, formado por Justin Robinson (saxo alto), Michael Kanan (piano), Hilliard Greene (bajo) y Dwayne Broadnax (batería).

Su siguiente disco, Dream (1994, Sire/Blue Horizon/Warner Bros.), llegó al número ocho. Heaven, un disco de gospel y espirituales, apareció en 1996 y alcanzó el número 19. Con él concluyó su contrato con Warner Bros., por lo que pudo grabar Holding Back the Years, para el sello Artists Only! en 1998, llegando al número 14 en las listas. En 2000, se cambió a Milestone Records, y Mood Indigo se situó en el número 17. A pesar de pasar de los 75 años, continuó grabando frecuentemente, realizando Over the Rainbow en 2001, But Beautiful en 2002 y Moon Glow en 2003. All of Me: Live in Tokyo apareció en 2004. Savoy Jazz editó All or Nothing at All en 2005.

Falleció el 13 de junio de 2014, a los 88 años.

TEMAS DEL DISCODURACIÓN DEL DISCO
All the Way.4,58
Embraceable You.5,09
Angel Eyes.5,15
At Last.4,54
Someone to watch over me.5,29
Every time we say goodbye.5,14
I'll be around.4,38
My foolish heart.5,22
I'm getting sentimental over you.6,06
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