Título: Amor en vilo

Autor: Pere Gimferrer

"Más que contar el amor, lo describo: la experiencia me rebasa a mí y a mi escritura"

 

 

 

Enfrentarse a un libro de poemas de amor es enfrentarse a uno mismo. Probablemente, si no uno de sus poemas, sí algunos de sus versos serán espejos de nuestras experiencias, de las sensaciones o desazones que despertó el amor en nosotros y que alguien, algún poeta, este poeta, ha sabido adivinar. Porque, a la postre, los sentimientos son universales, como lo es la poesía, como lo es la lluvia o la voz de la muerte.

Pere Gimferrer nos ha sorprendido con este poemario -su primer libro de poesía original en castellano desde 1969- compuesto por 142 textos. Poemas de amor y poemas eróticos, que no pornográficos, llenos de sutileza y de un delicado y cuidado lenguaje, con una variedad métrica interesante, y un mosaico de alusiones a otros escritores poetas españoles de otras épocas, a literaturas de otras lenguas, al mundo del cine o a la pintura. El orden cronológico de los poemas -a excepción del último- no es fruto del capricho del autor sino que trata de reflejar las huellas que fueron dejando, las pisadas de la persona que provocó los versos, en el autor y en su poesía, desde su comienzo en 1969 hasta su reanudación en 2004.

Una historia de amor que es materia de un libro coetáneo escrito en prosa Interludio azul, cuya lectura también es aconsejable si se quiere entender qué hechos provocaron la escritura de Amor en vilo, y el lector decide traspasar la frontera del intimismo y dejar de contemplar estos versos como versos sin dueño y pasar a observarlos, a leerlos, amparado por el episodio biográfico de Pere Gimferrer. Yo, personalmente, prefiero la primera opción, pero es a gusto del consumidor queda esto. 

Ciertos críticos han preguntado a Pere Gimferrer porqué ha "retornado" a la lengua castellana en su literatura, a lo que el autor, a la sazón miembro de la Real Academia de la Lengua Española -tomó el sillón que abandonó Vicente Aleixander- respondió con la naturalidad que se merece..."Sólo podía tratar de lo que trata y dirigirse a quien se dirige en la lengua en que nos relacionamos, esto es en castellano". Nosotros festejamos este "retorno", esta vuelta que no es tal, pues el escritor, el poeta, vive siempre en la poesía -sea en castellano o en catalán- que es lo que verdaderamente importa en todo esto.

 



Pere Gimferrer, nació en Barcelona en 1945. Poeta en lengua castellana y catalana. El carácter innovador de su obra obtuvo un pronto y unánime reconocimiento en el ámbito de las dos lenguas. Desde 1985 es miembro de número de la Real Academia Española. Inició estudios de Derecho y de Filosofía y Letras. Sus poemarios en castellano Mensaje del tetrarca (1963), Arde el mar (Premio Nacional de Poesía, 1966), La muerte en Beverly Hills (1968) y Extraña fruta (1969) fueron objeto de una posterior edición antológica del autor, que establecía así su propio balance de esta etapa, emprendida bajo una orientación surrealista.

La adopción del catalán, iniciada con un libro de carácter programático, Els miralls (Los espejos, 1970), al tiempo que aproxima a Gimferrer a autores como J.V. Foix y Joan Brossa, lo estimula a ahondar sobre el sentido de la creación poética y a reconocerse como protagonista de sus obras posteriores: Hora foscant (Hora oscurecida, 1972), Foc cec (Fuego ciego, 1973), L'espai desert (El espacio desierto, 1977), Aparicions (Apariciones, 1981), El vendaval (1988). Cabe destacar también sus estudios críticos sobre J.V. Foix (1974) y Octavio Paz (1980), los dos volúmenes de su Dietari (Dietario, 1981 y1982), así como su novela Fortuny (1983).

Premiado en numerosas ocasiones, cabe destacar los siguientes premios: Premio Terenci Moix (2007) Premio de Ensayo Octavio Paz (2006) Premio Nacional de Literatura Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2000) Premio Nacional de las Letras Españolas (1998) Premio Nacional de Literatura de la Generalidad de Cataluña (1997) Premio Nacional de Poesía. (1966) Premio Ciudad de Barcelona.

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