Título: Zara y el librero de Bagdad

Autor: Fernando Marías.

"Es mentira que los muertos mueran cuando mueren.

A veces les alarga la vida el amor."

 

 



 

Zara y el librero de Bagdad me sorprendió en unos de mis paseos matutinos. Allí estaba apoyado sobre el estante. Ya el diseño de su portada me enamoró, pero lo hizo aún más su primera frase, que ya marca un nivel literario sobresaliente que se mantiene a lo largo de todo el texto. El tratamiento que realiza de los personajes los hace tan verosímiles que hasta demuestran sus debilidades y los errores que en ocasionen cometen, como cualquiera de nosotros. Y es que la trama de la novela es apasionante, tanto por su originalidad como por su riqueza y profundidad de los valores que transmiten -la generosidad, la empatía, la delicadeza, la lealtad, la amistad, el valor del pasado, la identidad propia, los derechos humanos, la interculturalidad, el saber escuchar,...- La sipnosis: Un escritor frustrado recibe un e-mail con una invitación. Alguien le espera en el cementerio de la Florida para ofrecerle un manuscrito que puede interesarle. En él se relata una historia que culmina con las últimas y desconocidas palabras del poeta Antonio Machado; un mensaje que, a pesar del paso del tiempo, sigue teniendo plena vigencia, incluso para una adolescente de Bagdad. Una trama perfectamente estructurada, contada en primera persona, y capaz de entrelazar tres historias de diferente índole pero muy bien escritas y documentadas.

La emoción, el amor, los sentimientos aparecen a cada página, y el dolor también está presente. Las guerras, la muerte, las víctimas inocentes de las atrocidades del hombre son el trasfondo de este libro y cómo la calidad humana es capaz de superar estos acontecimientos y rehacer lo que parece terriblemente destrozado. Un libro que invita a la reflexión sobre la vida y la muerte; la muerte como olvido del ser que ha existido más que como la propia desaparición de lo físico; la muerte como engendro provocador de la infelicidad y el trauma incurable en ocasiones.

Zara y el librero de Bagdad es una novela valiente, un alegato contra las guerras y una luz de esperanza para aquellos lectores que sean capaces de reconocer, entre palabra y palabra, el verdadero valor que tiene el amor. Un libro para leer, releer y, sobre todo, tenerlo cerca, muy cerca de los jóvenes lectores que estén en nuestras casas, en nuestros barrios, en los colegios...

Zara y el librero de Bagdad fue galardonado con el Premio Gran Angular en su 30ª aniversario, y hay que saber que el 70% de los beneficios de su venta fueron a parar a la Campaña Mundial por la Educación.

 

 

Fernando Marías nació en Bilbao el 13 de Junio de 1958. En 1975 se trasladó a Madrid, ciudad en la que vive desde entonces, para estudiar Cine en la Facultad de Ciencias de la Información. Montó una productora de vídeo, trabajó en publicidad y escribió guiones de series televisivas que prefiere olvidar (todas excepto Páginas ocultas de la historia).

Empezó a escribir en 1990. Su primera novela, La Luz Prodigiosa, ganó en 1991 el premio Ciudad de Barbastro, circunstancia que resultó esencial para animarle a continuar escribiendo. Es autor de otras novelas cómo: Esta noche moriré, Los fabulosos hombres película, El Niño de los coroneles, El vengador del Rif, La batalla de Matxitxako, La mujer de las alas grises, Invasor, Cielo abajo y El mundo se acaba todos los días. Ha ganado, entre otros, el premio Nadal (2001), el premio Ateneo de Sevilla (2005) y el premio Nacional de Literatura infantil y juvenil (2006).

Como guionista de cine, ha escrito El segundo nombre junto a su director, Paco Plaza; y la adaptación de su novela La luz prodigiosa (Miguel Hermoso, 2002), que ha ganado numerosos premios internacionales.

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