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Los demonios del lugar

Ángel Olgoso

 

 

Los hombres estamos llenos de miedos íntimos, miedo a nuestra propia fragilidad, a nuestra propia temporalidad y a la duda impecable que nos aborda al pensar qué será de nosotros después de dejar de ser nosotros. Muchos no jugamos a preguntarnos nada para que el miedo no haga presencia física ante nuestras narices, pero aquellos que sí apuestan alguna vez por asomarse a ese abismo innegable, notan cómo se derrumba su interior y apartan la vista de tan negro paisaje para volver cuanto antes a la normalidad, y olvidar aquellos viejos demonios que vinieron de algún lugar desconocido a visitarnos. Porque en el fondo, todos los miedos de los hombres -a la enfermedad, a la pobreza, a la decrepitud, a la soledad, a la violencia, al odio de los demás,..- en realidad, tan sólo es uno: el miedo a la propia muerte.

Ángel Olgoso consigue en este libro de cuentos fantásticos y de terror -cuarenta y nueve cuentos breves y otros tantos no tan breves- crear un clima y una atmósfera que el lector agradece desde la primera página hasta la última. Embaucando a los ojos lectores consigue adentrarlos en cada frase, en cada historia, rozando las profundidades del abismo que plantea en cada relato. Historias inquietantes, pavorosas, de situaciones extremas que nos presentan hasta quince modalidades distintas de terror (psicológico, oriental, macabro, metafísico, erótico, sobrenatural, cósmico, infantil, bélico, onírico, humorístico,...). Los demonios del lugar eleva la literatura fantástica a un nivel casi insuperable, con un lenguaje exquisito, atrevido, lleno de absoluto rigor y maestría en la colocación de cada vocablo. Como un orfebre trabaja el alma de bronce, Ángel Olgoso trabaja la palabra, y así ha elaborado esta obra, considerándose como uno de los libros de cuentos más importante de nuestra literatura en su género. Galardonado con el I Premio Internacional de Terror Villa de Maracena, os espera en los estantes de las librerías, dispuesto a haceros pasar emocionantes y pavorosas horas de lectura, frente a sus páginas, con el alma en vilo, pasarlo verdaderamente de miedo.

 

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