0
0
0
s2smodern

Y el aire de los mapas, de José Carlos Rosales 

 

"Y el aire de los mapas", de José Carlos Rosales (Granada, 1952), editado para la Colección Vandalia por la Fundación José Manuel Lara, es un buen libro para cerrar este año plagado de buenas y malas intenciones. Un poemario en el que circulan dos ideas fundamentales: el viaje (espacial y temporal) con todas sus connotaciones y, en el transfondo, la huida, el exilio personal, el apartamiento, el naufragio como una elección no tomada e inevitable. Todo ello, todo ese camino transitado, acompañado de mapas, de mapas que ofrecen tesoros fabulosos que el propio poeta sabe que no existen. Esos tesoros que otros inventan y nos ofrecen como atisbos de felicidad que se desvanecen nada más tocalos, como corazones de arena.

José Carlos Rosales escribe sobre cosas que ya no existen (los mapas, los tesoros que ya no quedan); entre sus versos refleja ese excepticismo, esa desolación, ese miedo a iniciar un viaje forzado, una huida para tratar de recuperar todo aquello que se ha perdido. Pero conoce que el que huye no sabe cuándo parará de hacerlo, ni el destino que le espera, qué le depara en la noche o, siquiera, el lugar al que ha llegado o llegará. Nadie puede huir de uno mismo, es un viaje imposible.

La esperanza está en que la vida te ofrece la posibilidad de conseguir los tesoros más reales sin necesidad de disponer de un mapa; así está a nuestro alcance la compañía, la confianza, la serenidad, la palabra o la verdad. Los mapas no tienen más aire que nuestros suspiros al mirarlos, soñando que conseguiremos llegar al lugar que está señalado con una cruz como paisaje de nuestra salvación, como refugio donde encontraremos la auténtica libertad, la de poder asomarnos a la ventana de la vida cada vez que nos apetezca. Porque "Y el aire de los mapas" es un poemario que ayuda a iniciar la búsqueda de la propia razón de vivir.

Ir Arriba