vinos vinodelmes 082020 catadoresEn plena canícula del Hemisferio Norte, se antoja una buena recomendación un vino que pueda beberse fresquito, los hay de varios tipos, pero en está ocasión os voy a proponer un vino clarete, que descubrí hace poco tiempo en una de nuestra habituales catas apolobaquianas. Una cata un tanto especial, pues era la primera después del confinamiento y optamos por catar grandes vinos de la geografía española, para celebrar que de nuevo podemos volver a estar junos y disfrutar de estos encuentros enogastronómicos. Y entre ellos , degustamos el que os traemos para este mes de agosto.

Rosados y Claretes son dos tipos de vinos, que muchas veces se confunden entre si y cuyo concepto ha ido cambiando por motivos legales. Actualmente la Unión Europea ha eliminado de su normativa vigente el concepto de clarete. Aunque a mediados del siglo XX en nuestro país los vinos más populares eran los claretes o "claros" y además, dependiendo de que zona, tenían sus propios apellidos como "churrillo de Burgos" u "ojos de perdiz". Por el contrario el término rosado procede del francés "roseé" muy popular en Provence donde decían: "un petit roseé va avec tout".

Los Claretes; se elaboran con parte de uva blanca y parte de uva tinta. El mosto fermenta con el hollejo dando un vino de bajo color ya que la uva blanca no colorea. El rosado se vinifica como un blanco, el clarete como un tinto, por ello se puede decir que el clarete es un tinto de bajo color.

La actual normativa prohíbe la antigua practica de mezclar vino tinto con blanco para obtener claretes. Tanto los rosados como los claretes han de ser consumidos en el mismo año de su embotellado y a una temperatura que oscila entre los 8 y 12º C.

Los Rosados proceden principalmente de uvas tintas o de la mezcla de uvas blancas y tintas; las uvas rosadas son una rarísima excepción, como la uva denominada Poulsard, que tiene jugo y piel rosados. Se elaboran tras una corta maceración en frío del mosto, principalmente el mosto flor o primera, con sus hollejos, sin que llegue a fermentar hasta alcanzar la pigmentación deseada y después se realiza el "sagrado" o separación rápida del mosto y la pasta sólida. Otra forma de hacerlo es por prensado directo, que sería igual que un proceso de vinificación en blanco, lo único que lo diferencia es que el prensado se hace con uvas tintas o con la mezcla y no con uvas blancas, de este modo, el contacto con los hollejos tintos sólo se produce durante el prensado.

vinos vinodelmes 082020 botella> Pícaro del Águila. 2016; procede de viñas viejas de La Aguilera, situadas a una altitud de unos 860 metros. Los suelos son de arcillas rojas con guijarros y se localizan en laderas orientadas al norte, mirando al valle del río Gromejón. Elaborado por La bodega Dominio del Águila, de la D.O. Ribera del Duero. Es uno de los rosados más transgresores del País. Ensamblaje mitad-mitad de uvas blancas (albillo, malvasía, garnacha blanca y tempranillo gris) y tintas (tempranillo, bobal, garnacha y bruñal) –de viñas de más de 80 años de La Aguilera– vinificadas juntas. Seductor, fresco y apto para la guarda.

El Clarete es un vino que nos remonta a la tradición, elaborado como hemos comentado con la mezcla de uvas tintas y uvas blancas. Todas estas viñas tienen más de 100 años y se han cultivado de forma tradicional. Hace años este tipo de vino era tradicional de Ribera del Duero; no se trata de un rosado clásico, sino que la mezcla de variedades hace que sea un vino con aromas de blanco y alma de tinto, así es ste Pícaro del Águila. 2016.

Las uvas son sometidas a un prensado directo y se desfanga naturalmente en depósitos de hormigón en las cuevas. La fermentación alcohólica se realiza en cubillos de roble durante 8 meses. Y después realiza una crianza de 17 meses en cubillos de roble francés a muy baja temperatura en las cuevas subterráneas. No se clarifica ni se filtra por lo que se puede encontrar pequeños sedimentos que son totalmente naturales. Vino ecológico al cual no se le añade nada más que sulfuroso en bajas concentraciones.

Pícaro del Águila Clarete 2016, de color rosado, nos da notas cremosas, notas de manzana roja, piel de cítricos, pétalos de rosas y especias dulces sobre un fondo de mineral. En boca tiene una estructura más sólida que un rosado convencional, es seco y muy vivo con ligeros recuerdos de la crianza, bien balanceado por una magnífica acidez y un punto terroso y mineral en el retrogusto, con final largo y persistentes.

Tiene una producción limitada, y su consumo optimo es de 2019 a 2023. Un vino que sorprendio muy gratamente a los catadores y maridó estupendamente tanto con la ensaladilla como con el marisco. Un vino que ya ha conseguido muy buenas críticas y altas calificaciones como los 93 puntos Parker. Como deciamos al principio todo un descubrimiento.

vinos vinodelmes 082020 bodegaDominio del Águila es una bodega familiar con sede en La Aguilera, un pequeño pueblo de la Ribera del Duero, y dirigido por una pareja formada por Jorge Monzón e Isabel Rodero, vitivinicultor y arquitecta respectivamente. En el año 2010 unieron sus fuerzas para hacer realidad su sueño. La bodega pertenece a la “Denominación de Origen Ribera del Duero" y se encuentra en el "Consejo Ecológico de Castilla y León". El mayor activo del Dominio es el viñedo, con 30 Ha. de viñas muy viejas, la mayoría en agricultura ecológica, además de 5 Ha. relativamente jóvenes (menores de 50 años). La pasión de Jorge es la viña, proviene de una familia de varias generaciones de viticultores y sus estudios se basaron en ‘El suelo, la viticultura y la enología’ en las universidades de Burdeos y Borgoña. Trabajó con bodegas de prestigio como el Domaine De La Romanée-Conti durante más de dos años. También ha trabajado en España en el Grupo Vega Sicilia por un año y como director técnico de Bodegas Arzuaga-Navarro durante nueve campañas.

Desde 2013 está ocupado a tiempo completo en Dominio del Águila. Simultáneamente a los años de aprendizaje y experiencia en otras bodegas Jorge fue recuperando los viñedos de la familia, hasta reunir en propiedad un importante patrimonio de viña de muy alta calidad, donde la uva tempranillo es la verdadera protagonista, conviviendo de forma muy amistosa con otras variedades como blanca del país, bobal, garnacha, albillo, tempranillo gris, etc. A la par del trabajo de recuperación de los viñedos, recuperaron un lagar tradicional del siglo XVII y seis bodegas/galerías subterráneas del siglo XV, que se han conectado y donde disponen de depósitos de hormigón y cubillos de roble.

Empezando con la viticultura y terminando con la elaboración del vino, en Dominio del Águila se llevan a cabo todos los procesos de manera artesanal, siendo muy respetuosos con la naturaleza y haciendo una simbiosis entre tradición y conocimiento. Desde el uso de infusiones de hierbas, como la valeriana o la milenrama, para el tratamiento de las viñas, hasta el no clarificado ni filtrado del vino. Con estas premisas, el objetivo final de Dominio del Águila es hacer vinos puros y finos. Vinos ecológicos que sean capaces de envejecer durante mucho tiempo, pero que, sin embargo, puedan ser disfrutados en cualquier momento. Todos sus vinos están elaborados sin despalillar y pisados en el lagar como antiguamente. La fermentación maloláctica la realizan en “cubillos” (antiguo término en la zona para denominar las barricas) de roble de la más alta calidad y el envejecimiento en las galerías subterráneas. Actualmente hay cerca de 250 cubillos de roble. 

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