GASTRONOMÍA

Taberna Quitapesares.

“…donde el vino entra, la verdad sale”.

Aquí en esta certera frase que puede leerse en uno de lo múltiples azulejos que adornan la céntrica Taberna Quitapesares, está la filosofía de un tabernero de pro, de la Sevilla clásica y que estaba regentada por uno de los personajes más singulares de la capital andaluza: José Pérez Blanco, conocido popularmente en toda Sevilla como Pepe Peregil, al que si algo le faltaba para convertirse en grande de Sevilla y tabernero mayor, era el reconocimiento institucional de la ciudad de Sevilla, galardón que le fue concedido en Mayo de 2009, cuando siendo Alcalde de la ciudad el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín, se le impuso la Medalla de Oro de la ciudad en reconocimiento al aporte cultural y profesional de Pepe Peregil en Sevilla.

Mucho antes de que todo eso ocurriera, en 2015 se cumplirá el Siglo de vida en ese rincón tabernario con solera que es la Taberna Quitapesares y que este manzanillero de pro –manzanillero de Manzanilla, ese pueblo de Huelva que tanto lustre ha dado a la capital andaluza- llamado popularmente Pepe Peregil, heredara de sus antepasados la popular taberna afincada ahora en la Plaza Ponce de León y heredera de aquella otra bodega de nombre “Los Pajaritos” que había en aquel lugar y de la precedente Quitapesares, que estaba ubicada a principios del Siglo XX entre la Calle Bailén y la calle Gravina.

El negocio empezó siendo un despacho de distribución de vinos de Manzanilla que regentaba Francisco Gutiérrez Romero, dueño también de otra taberna de insigne nombre en la Sevilla enológica: La Taberna La Goleta. Peregil está desde 1969 haciendo honor a su pueblo vendiendo Mosto de Manzanilla, el popular “Retamares”, el vino blanco que comercializa la Cooperativa de Manzanilla y para acompañarlo las excelentes chacinas ibéricas de la Sierra de Aracena, aunque en verano la Taberna Quitapesares ofrece a su amplísima clientela, unos excelente caracoles.

Pepe Peregil, toma su nombre artístico – es hora de decir que Peregil es un magnifico cantaor flamenco y saetero extraordinario – de su bisabuelo que se llamaba Antonio Pérez Gil. Empezó en el cante tras participar y ganar en 1970 un concurso en la Cadena SER en 1970, año en el´que grabó su primer disco titulado “Flamenco 70”. Su pasión por las cosas de Manzanilla, su pueblo natal, va parejo a su devoción por la Semana Santa de Sevilla, y especialmente a tres hermandades que venera: La Sagrada Cena, la Exaltación de la cercana Santa Catalina, y sobre todo de la Hermandad del Museo, cuya titular, la Virgen de las Aguas, preside en magnifico retrato su taberna.

Loperista arrepentido, como casi todos los béticos que conozco, Peregil sufre con el Betis de la misma forma que goza con su afición al cante jondo. Por su taberna ha pasado toda Sevilla y entre sus cuatro paredes están la historia viva de un tabernero que ha dado a Sevilla gloria bendita desde el día de su fundación.

Retratos de artistas, toreros, tonadilleras, periodistas, escritores, politicos, deportistas, cantaores flamencos, futbolistas…decoran sus paredes junto a la cabeza de “Jornalero” un morlaco de 512 kilos que Finito de Córdoba le cortó las dos orejas en la Plaza de Toros de Écija un 29 de septiembre de 1991. Si no la conocen visítela, Pepe Peregil a la vez que le atiende, puede que se arranque con unas bulerías. Entonces aparecerá el “duende” algo innato en Pepe Peregil, un sevillano con solera.

Tras su fallecimiento, ocurrido en enero de 2012, el ayuntamiento, a iniciativa popular, le levantó un monumento frente a su taberna. Merecidísimo homenaje a uno de los grandes personajes de la Sevilla del Siglo XX.

Rutas Gastronómicas por los barrios de Sevilla: Centro urbano – Santa Catalina – Ponce de León.
Calle Padre Jerónimo de Córdoba, 3. 40003 Sevilla.
 

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina:

Servicio:

Tapa destacada: Caracoles en temporada.

Otras tapas: Jamón y chacinas ibéricas.

  Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente