VINOS

Vino del mes: Enero 2026

Nuevo año y nuevo lustro. Y vamos a comenzar el año viajando a Córdoba, concretamente a su Denominación de Origen Montilla-Moriles, para escudriñar entre sus magníficos vinos y recomendaros uno de ellos para que brindemos por este nuevo año y por las cosas buenas que nos tiene que traer.

El año 2025 vitivinícolamente hablando muestra unos claro oscuros  que lo caracterizan, la recogida de uva y producción d vino y mosto se ha mantenido cómo la media de los últimos cinco años. El frente más complicado para el sector del vino español sigue siendo el exterior. Las exportaciones en los once primeros meses de la campaña cayeron un 5,7 % en volumen. Esto significa que España exportó 1,1 millones de hectolitros menos que en el mismo periodo del año anterior.

Esperamos que el mercado interior así cómo otros nuevos mercados absorban  la caída de mercado estadounidense debido los bastardos aranceles del sátrapa Donal Trump. Nosotros disfrutaremos mientras tanto de uno de los vinos mas singulares y extraordinarios  de Moriles- Montilla;

Poley. Fino pasado 15 años; elaborado con la variedad Pedro Ximénez por la bodega Toro Albalá. un vino generoso que destaca por su singular proceso de envejecimiento y su excepcional calidad. Es envejecido durante 15 años de crianza biológica en botas de roble, si bien los últimos años de la crianza el velo de flor se debilita y toma también una crianza oxidativa, lo que le confiere una complejidad y un carácter inigualables.

La crianza biológica es el elemento principal que caracteriza a los finos y las manzanillas. Durante el proceso de fermentación, aparecen unos seres vivos que poco a poco van colonizando la superficie del vino hasta cubrirla por completo. Es lo que se conoce como “velo de flor”. Se trata de un manto blanco de levaduras que se alimentan principalmente del alcohol y la glicerina del vino, interactuando con él durante su envejecimiento y aportándole unas características especiales. Este manto de levaduras protege a los Finos y Manzanillas del contacto con el oxígeno del aire, por lo que conserva ese color entre amarillo pálido y dorado que los caracteriza. Es la llamada crianza biológica. El espíritu viajero de estos vinos trajo consigo la técnica de la fortificación, orientada a estabilizar unos vinos que debían recorrer grandes travesías marítimas.

Poley. Fino pasado 15 años; De un particular color oro viejo con ribetes verdosos, brillantes y atractivos. En nariz es de una tremenda complejidad, intenso y punzante,  aromas de almendras tostadas, levadura y notas balsámicas que se unen a un fondo sutil de hierbas y salinidad, que recuerdan su prolongada crianza. Entrada en boca seca y envolvente. La acidez es viva, equilibrando la intensidad de sabores que incluyen cítricos confitados, frutos secos y un toque salino distintivo. El final es largo y extremadamente refinado, con un retrogusto que persiste y seduce.

Su graduación alcohólica es de 15,5%  y se presenta en botellas de 50 cl. Es un vino muy apropiado con pescados y mariscos, así como la chacina especialmente el jamón. Fue valorado en la cata con un 9.3 puntos sobre 10.

Bodega Toro Albalá; Sus inicios se remontan a 1844, cuando la familia fundó una pequeña bodega en un viejo molino conocido como La Noria, en la falda del Castillo de Aguilar de la Frontera. Por aquel entonces, el vino se elaboraba de forma rudimentaria y se comercializaba en la taberna familiar.

En 1922, tras varias generaciones, José María Toro Albalá adquirió y restauró la antigua central eléctrica del pueblo con la idea de trasladar la bodega y guardar vinos para que envejecieran durante años y se convirtieran en verdaderas joyas enológicas. Se constituía así Bodegas Toro Albalá, y se iniciaba una verdadera hazaña en aquella época y toda una filosofía que han conservado a lo largo del tiempo. Con el cambio generacional en los años sesenta, Antonio Sánchez dio un importante impulso a la bodega en búsqueda de la diferenciación y de expresar una personalidad propia, apostando por el sistema de añadas y consiguiendo vinos inconfundibles. Hoy, Bodegas Toro Albalá está considerada una de las 100 Bodegas de Oro españolas y se encuentra en las mejores mesas de todo el mundo.

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