
Título: Tropicana Nights.
Músico: Paquito D´Rivera.
Acompañantes: Noah Bless, Jimmy Bosch, Luis Bonilla y William Cepeda (tb); Mike Ponella, Diego Urcola, Gustavo Bergalli Adalberto Lara y Alejandro Odio (tp); Manuel Valera (sa); Andrés Boiarsky y Oscar Feldman (st); Marshall McDonald (sb); Joe Santiago (b); Ralph Irizarry (timb); Joe Gonzalez (bg); Milton Cardona (cg); David Oquendo (g); Oriente López y Dario Eskenazi (p); Brenda Feliciano, y Lucrecia (v).
Fecha de Grabación: 1999. 28 septiembre.
Lugar de Grabación: La Habana. Live at Tropicana Casino & Night Clubs.
Sello Discográfico: Shesky Records.
Número de serie: JD 186.
Nº de temas: 11.
Formato: CD.
Instrumento: Saxo Alto, saxo soprano y clarinete.
Estilo: Fusión.
Año de Edición: 1999.
Duración: 45:35
Calificación: 3*
Comentario:
Para celebrar el aniversario del famoso casino Tropicana en La Habana, (Cuba), Paquito D’Rivera reunió una big band con 22 músicos para tocar muchas de las famosas melodías por las que era conocido el «club nocturno más hermoso del mundo» en los años 50. La banda incluye a los trompetistas Mike Ponella y Diego Urcola, los trombonistas Jimmy Bosch y William Cepeda, los saxofonistas Andrés Boiarsky, Oscar Feldman y Manuel Valera, el bajista Joe Santiago, el timbalista Ralph Irizarry. , el baterista Mark Walker y el percusionista Milton Cardona, entre otros.
La primera melodía, «Mambo A La Kenton», establece un tono apropiado ya que fue compuesta por Armando Romeu, quien dirigió la Orquesta Tropicana. La música de Stan Kenton, y la influencia de Machito, son aquí evidentes. «Old Miami Sax», es un típico «cha, cha, cha», donde la sección de saxo juega un papel predominante. En el disco hay temas tan familiares como el clásico «Mambo Inn» de Mario Bauza, con el clarinete de Paquito D’Rivera haciendo diabluras, y la famosa composición «El Coronel y Marina» de Chico O’Farrill. Le siguen tres composiciones de Ernesto Duarte, todas de melodías más lentas con la colaboración de dos voces femeninas: Brenda Feliciano y Lucrecia.
«Peanut Vendor», llamada también «El manisero», el tema que cierra el disco, es una autentica maravilla con Rivera tocando su melancólico saxo acompañado del coro de voces de la orquesta. Este disco es una buena muestra del mejor jazz-latino de la época, y evoca muy bien lo que tenía que haber sido el «Tropicana» en aquellos años donde Cuba era el solar donde se divertían los americanos en la dictadura de Fulgencio Baptista. En los créditos del disco, aparece muy bien documentada esa historia.
