JAZZ

Enrique Sánchez Pedrote.

enrique sanchez pedroteEnrique Sánchez Pedrote (Sanlúcar de Barrameda-1913, Sevilla 1985), comenzó sus estudios de bachillerato y sus primeros estudios musicales bajo la dirección de su padre, Abelardo Sánchez, organista, compositor y director orquestal de solidísima formación que fue amigo personal del célebre compositor, Joaquín Turina. Completó estos estudios más tarde en Cádiz con el padre José Gálvez, amigo de don Manuel de Falla y director de la Academia de Música Santa Cecilia. Tras cursar la carrera de Magisterio en Cádiz, realizó los estudios de Filosofía y Letras en la Universidad Hispalense, licenciándose en la especialidad de Historia. Y, pocos años después, con un interesantísimo trabajo de investigación sobre Los prelados virreyes en Indias: el arzobispo virrey don Antonio Caballero y Góngora, se doctoró en la Universidad Central de Madrid.

Uno de los rasgos que cultivó durante toda su vida, D. Enrique Sánchez Pedrote, y así fue reconocido por sus numerosos amigos y admiradores, fue la capacidad para conversar de historia y de música, sus dos pasiones. Sevillano de adopción, fue capaz en la capital andaluza de dejar huella en su doble condición de militante, americanista y musicólogo. Pruebas de ello son algunas de las imprescindibles publicaciones que forman parte documental de un gran estudioso y excelente investigador, como: Música norteamericana (1950), La obra musical de Heitor Villalobos (1953), Consideraciones sobre la Música en Hispanoamérica (1954),  Sevilla y Veracruz unidas por una misma tradición (1954), El sentido de la Música en los Estados Unidos (1955) o Huellas vocales en la música vocal en Hispanoamérica (1974) -este último fue el tema de su discurso de ingreso en la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla-, Bécquer y la Música: La Música en la época de Bécquer (1971), Música Práctica de Bartolomé Ramos de Pareja (1977), Dos centenarios: Bach y Händel, 1685-1985 (1985), y dos obras importantísimas e imprescindibles para el conocimiento del pasado musical de nuestra ciudad, Apuntes para una Historia Musical de Sevilla (1983) y su ya clásica monografía Sevilla y Turina (1982).

La hondísima sensibilidad de don Enrique le adentró también en el terreno de la poesía. En 1948 apareció publicada en la editorial “Gráficas Sevillanas” su libro de poemas “Voz sin Eco, con prólogo de Francisco Montero Galvache. Fue Catedrático de la  Universidad Laboral de Sevilla, Profesor Adjunto Numerario de Historia Universal Moderna y Contemporánea, y, más tarde, también Profesor Adjunto Numerario de Historia de la Música en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Sevilla. Y a principios de 1955, cuando se creó en la Hispalense la Cátedra “Cristóbal de Morales”, fue designado don Enrique para desempeñarla, siendo su titular hasta su muerte. Fue igualmente profesor asiduo en los cursos de verano de la Universidad de la Rábida, delegado en Sevilla del Instituto de Cultura Hispánica, corresponsal del diario “España” de Tánger, activo dinamizador de la actividad musical en el Club La Rábida y jefe de la sección de Musicología de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos del C.S.I.C. de la calle Alfonso XII,  un centro con el que mantuvo estrechísima vinculación a lo largo de toda su vida.

Fueron centenares las conferencias que dictó a lo largo de toda  su vida, y en reconocimiento a toda esta labor descrita, fue nombrado Académico Correspondiente de la Real Academia de San Fernando de Madrid, de la Real Academia Hispanoamericana de Cádiz y de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, ingresando en esta última como Académico de Número el 19 de noviembre de 1966 con un discurso sobre la influencia en el Nuevo Mundo de la música vocal española, siendo contestado por su buen amigo y gran compositor, Manuel Castillo. Desde 1970 hasta 1985, Sánchez Pedrote fue crítico musical del diario ABC de Sevilla.

Su aparición en esta sección de jazz de Apoloybaco, está sobradamente justificada, porque desde la Cátedra “Cristóbal de Morales”, desde la propia Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de Sevilla, y su pertenencia a la Escuela de Estudios Hispanoamericanos, Enrique Sánchez Pedrote, fomentó el estudio de la música de jazz, organizó actividades relacionadas con el género, ayudó, junto a los promotores del Hot Jazz Club de Sevilla, a fomentar la música de jazz, y fue un personaje clave para que la música improvisada entrara en las aulas de la universidad hispalense. Pedro Sánchez Pedrote fue un eficaz impulsor y dinamizador de la vida musical sevillana en una época en la que, salvo los conciertos de Juventudes Musicales y algunas aisladas iniciativas municipales o ministeriales (Festivales de España, Decenas Musicales, ciclos conmemorativos, etc.), nuestra ciudad fue un auténtico páramo musical.

 

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