ASOCIACIÓN

Apoloybaco, organiza una visita enoturística a Sanlúcar de Barrameda.

El enoturismo es esencialmente la práctica del turismo basado en la riqueza vitivinícola de una determina zona geográfica. Sin duda alguna un tipo de turismo cultural y activo, pues está vinculado a conocer también el entorno de esa zona vitivinícola, sus pueblos, sus gentes, su historia, sus monumentos, sus parajes naturales y como no el maridaje de sus vinos con la gastronomía del lugar.

Pues bien esto es lo que hizo el pasado 14 de marzo de 2012, un grupo de socios de Apoloybaco: Una visita enoturística a la hermosa ciudad de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).

De la unión “carnal” entre el río Guadalquivir y la mar “océana”, que se produce en Sanlúcar de Barrameda, nace la Manzanilla, el vino por excelencia de esta singular villa, aunque no el único. En sus Bodegas es acunado y criado hasta que alcanza la madurez suficiente para ser uno de los mejores vinos del Mundo.

Gracias a la dedicación, buenos consejos y hospitalidad de Antonio Reyes concejal de Turismo de Sanlúcar y a la explicaciones con todo lujo de detalles de Eva Buzón directora general de la empresa “Sanlúcar descúbrela”, nuestra visita fue amena y muy completa, fue cultural, enológica y gastronómica.

 

El Concejal de turismo, Antonio Reyes en el centro de la foto, recibe a la expedición a su llegada a Sanlúcar. Eva Mª Buzón la guía turística de la empresa “Sanlúcar… descúbrela” comienza sus explicaciones en la plaza del Cabildo.
Fueron varios los monumentos y lugares de interés que se visitaron, está es la entrada a la plaza de abastos de Sanlúcar. Antonio Reyes, también hizó de anfitrión, en esta ocasión explicando las particularidades de la plaza de abastos y la calidad y frescura de sus productos.
En la Cuesta de Belén se ecuentran estas arcadas labradas en piedra denominadas Las Covachas de finales del siglo XV. En el interior del Palacio de Orleans construido entre 1860 y 1870. En la actualidad es la sede del ayuntamiento de Sanlúcar.
Entrada al Castillo de Santiago, fortaleza construida en el siglo XV. A la salida del Palacio de Medina Sidonia, que comenzó su construcción en el año 1419.
¡Por fin la Bodega!. En esta ocasión la bodega de Herederos de Argüeso. Fundadas en 1822 por D. León de Argüeso y Argüeso. Todo comenzó con la adquisición por parte de D.León de unas viejas soleras y la bodega “San José” en el callejón de Santo Domingo.
Eva Buzón, fue también la encargada de explicarnos las características de la bodega, que cuenta en la actualidad con unos veinte cañones de bodegas, que se extienden en casi dos manzanas sobre 13.500 metros cuadrados. Las bodegas pertenecen a distintas épocas y estilos, aunque la mayoría son del siglo XIX. Destacan los espacios que se han  conservado del antiguo convento como son las naves “El Refectorio” y “La Sacristía”.
Desde la izquierda: Manuel Vela, José M. Mora, Vicente Sanchis, Juan M. Fernández, Eugenio Noguerol, Gregorio Mora, Rafael Gacía, Juan M. de la Fuente, José C. Rodríguez. Falta el que hizó la foto Antonio García, para sus amigos “El Robi”. De sus vinos generosos; San León Reserva familiar es una manzanilla pasada de un extraordinario bouquet. Otra de sus manzanillas destacadas son las Medallas de Argüeso. Y su amontillado Viejo (VORS), es una auténtica joya enológica.
Gastronomía y vino, en Sanlúcar es algo superlativo: Tortillitas de camarones del bar Barbiana. Ah! en el centro de la foto Antonio García. En Casa Balbino; papás aliñas y manzanilla, bueno algunos se pasaron a la cervecita. Nadie puede decir que no fue una jornada eno – gastronómico – cultural.