ASOCIACIÓN

Apoloybaco, visita las Bodegas Franco – Españolas en Logroño.

Ciertamente el Camino de Santiago, mejor dicho Los Caminos de Santiago, ya que son varios, como el denominado Primitivo, el Camino Aragonés, el Vía de la Plata o el Camino Francés, quizás el mas conocido y popular de las peregrinaciones jacobeas, son, entre otras cosas, una forma mas, yo diría que muy singular de recorrer y sobre todo conocer una parte importante de la geografía española.

El Camino Francés, que atraviesa el norte de la Península Ibérica, desde Roncesvalles a Santiago, presenta múltiples alternativas y posibilidades a los caminantes, es quizás el trayecto donde mayor concentración de viñedos y bodegas podemos encontrar. Un grupo de socios de Apoloybaco, que recorrieron parte de este camino, tuvieron la suerte y el placer de visitar una de estas bodegas, situada en la histórica y bella ciudad de Logroño. Las Bodegas Franco – Españolas y todo ello gracias a los buenos oficios de Raquel Ruíz, responsable de RR.PP. y de Elisa San Román responsable de enoturismo de la bodega. Bodegas Franco – Españolas es un complejo de unos 54.000 metros cuadrados de los cuales 18.000 pertenecen a las distintas edificaciones bodegueras.

Sala de las Tinas; ahora son decorativas pero antes era donde se realizaban las fermentaciones de los mostos. En la actualidad cuenta con depósitos de acero inoxidable de 66.000 litros. 20 para tintos y 10 para la elaboración de vinos blancos.

Elisa San Román, junto a etiquetas antiguas, fue la encargada de enseñarnos la bodega y lo hizo de una manera muy ilustrativa, entretenida y sobre todo rigurosa. Poseen unas 15.000 barricas, 30% roble americano y 70% francés, con una vida media de unos 6 años. También cuentan con roble experimental de Mongolia.

Las Bodegas Franco – Españolas se fundaron en el año 1890 y eran la fusión de bodegueros españoles y franceses, de ahí su nombre. Los franceses permanecieron hasta mediados de los años 20 del siglo XX. Uno de los botelleros con los que cuenta la bodega, presidido por una cepa, como queriéndole recordar a los vinos que descansan en el mismo, de donde proceden. Algunos de estos nichos son alquilados por particulares.

Otro de sus botelleros, es el denominado la biblioteca del vino, forma parte del entramado de sótanos y pasillos subterráneos de la bodega, este botellero es el mas pegado al río Ebro y tiene botellas desde 1898 hasta la actualidad. Sala de los arcos, lugar para celebración de eventos culturales, gastronómicos y artísticos. desde hace algunos años, ofrece al visitante que se acerca a la bodega, a una exposición de fotos antiguas desde principios del siglo XX.

En una de sus múltiples salas subterráneas se encuentran dos auténticas piezas arqueológicas: Dos cepas viejas prefiloxéricas con mas de 120 años de antigüedad. Una de estas cepas prefiloxréticas estuvo en producción 112 años y la otra 104 años. Una estaba sembrada en vaso y otra en espaldera.

Nave el Matadero; es una nave subterránea que va desde el puente de Hierro hasta el puente de Piedra unos 300 metros de largo. En sus barricas reposan su extraordinario tinto Rioja Bordón. Muchos de sus sótanos se encuentran por debajo del nivel del río. Son lugares mágicos, donde poder catar su fascinante tinto Barón D`Anglade, un vino de producción limitada y de añadas excelentes.