ASOCIACIÓN

Presentación del libro: «Gastrorelatos», de Enrique Becerra. 7 de noviembre 2022.

El lunes 7 de noviembre de 2022, a partir de las 19:00h, la Asociación Apoloybaco presentará el libro: “Gastrorelatos”, del escritor y ex-restaurador sevillano, Enrique Becerra.

A la finalización, se ofrecerá una copa de vino a los asistentes. Entrada libre hasta completar aforo.

Casa del Libro de Sevilla. Calle Velázquez, 8. 41001 Sevilla

 

SIPNOSIS DE GASTRORELATOS

Un relato inspirado es el fruto de un impulso, de un flash; un destello fugaz que debes atrapar al vuelo para que no se esfume. «Gastrorelatos» está lleno de ellos, todos notables, frescos e imprevisibles, nacidos de una manera espontánea y creados con los mejores ingredientes.

No hay proceso previo de creación, sino que surgen de la necesidad de dejar escrita una sensación, una idea o el estado de ánimo de Becerra Gómez. Quizás por ello, cada vez que se relee, cuenta historias diferentes. No es lo mismo ir a comer a un buen restaurante con tu jefe que con tu ser más querido. El local es el mismo, y la vajilla, y el servicio, y, probablemente, el solomillo tambien, pero las sensaciones no tienen nada que ver en ambos casos.

A todo ello se le une el subconsciente de quien lo lee o lo escribe, el cual rellena los posibles huecos con la información que cree necesaria, conformando narrativas tan diferentes como estimulantes y casi infinitas.Bienvenidos a «Gastrorelatos», la comida y la bebida al servicio del más sabroso entretenimiento literario en una idea tan original (cuando ya creías haberlo visto todo) y bien escrita, que se te hará la boca agua.

 

PEQUEÑA BIOGRAFÍA DEL AUTOR: ENRIQUE BECERRA GÓMEZ

Nacido en 1957, en el sevillanísimo barrio de San Román, el escritor y ex restaurador, Enrique Becerra Gómez, compaginó desde los catorce años sus estudios con algunos ratos en el negocio familiar en la calle Recaredo, sobre todo fines de semana y épocas de vacaciones.

A la hora de escoger carrera universitaria quiso estudiar Periodismo. La gran vocación de  mi niñez y juventud siempre fue la escritura, y esa licenciatura me pareció una puerta de acceso perfecta para ello pero, por entonces, había que irse fuera de Sevilla para esos estudios y en su casa no estaban por la labor. Se matriculó en Farmacia, más por escapar de la Hostelería que por vocación, pero la primero le latía en la sangre y acabó llevándose el gato al agua. Solo puso una condición; establecerme fuera del negocio familiar. No quería ataduras ni condicionamientos innecesarios y, así, haciendo el servicio militar en León, su padre le escribe para decirle que Trifón, el famoso tendero-tabernero de Sevilla, alquilaba la esquina opuesta a su negocio, es decir, la de Gamazo con Zaragoza. No quiso ni esperar a tener algún permiso. Le enviaron el contrato al cuartel y allí, vestido de caqui, lo firmó, lo devolvió a Sevilla y encauzó su vida.

Sin embargo la Literatura nunca dejó de estar presente en ella y, vaya usted a saber por qué, en poco tiempo su restaurante se convirtió en punto neurálgico de encuentro de políticos de todos los colores… y de escritores. Por mis mesas han pasado grandes autores como Cela, Vargas Llosa, Borges, Bryce Echenique, Umberto Eco, Francisco Ayala, Pérez-Reverte, Juan Eslava, Dan Brown, Torrente Ballester y un larguísimo etcétera. Sin pretenderlo me había convertido en el restaurante literario de Sevilla.

En el año 2006 escribió su primero libro, “Recetas con Historias”, un puñado de relatos y recuerdos aderezados con sus recetas correspondientes. A partir de ahí, cada dos años más o menos, Enrique Becerra volvía a publicar. En el segundo libro, titulado: “La Gran Aventura de Montar un Restaurante”, cuenta todas sus dudas y decisiones tabernarias para que sirvan de referencia a futuros emprendedores. Se han llegado a hacer tres ediciones. Tras éste le tocó el turno a: “El Gran libro de la Tapa y el Tapeo!, una historia de nuestra singularidad gastronómica con anécdotas, vivencias, recetas y unas preciosas fotos de Manolo Manosalbas. Le toca el turno al cuarto, su gran reto, una novela. Ya no se trataba de pequeños capítulos o relatos con vida propia, sino que había que hilvanarlos, poner en pie toda una trama y un buen puñado de personajes sin que no quedaran flecos sueltos, sino que el círculo de la historia quedase totalmente cerrado. Tuvo muchas dudas, pero Juan Eslava me dio toda una clase magistral en su estudio y me lancé. Así nació: “El Pintor de Mujeres sin Rostro”, obra de la que se siente especialmente orgulloso y que recibió muy buenas críticas. A continuación volvía a lo tabernario y “paríó”: “El Vino de Jerez y Sanlúcar”, donde cuenta todo lo que esos caldos, únicos en el mundo, me han enseñado y las miles de particularidades que los rodean, además de un buen puñado de recetas elaboradas con alguno de ellos como ingrediente.

Mientras iban naciendo libros y su restaurante seguía su rumbo, de vez en cuando escribía alguna pequeña historia o pensamiento y las iba guardando en una carpeta de su ordenador, pues, según consejo de su maestro Eslava, nunca se sabe cuándo tienes que echar mano de los recuerdos, y es mejor tenerlos bien ordenados. Así nació su sexto libro “Gastrorelatos”, una recopilación de historias ya publicadas y otras guardadas y semi olvidadas, junto a otras más escritas ex profeso para él.

De  «Gastrorelatos» dice Enrique Becerra, que «….es un libro en apariencia pequeño, pero ha supuesto un punto de inflexión en mi vida. Ya no puedo ganármela por detrás del mostrador por cuestiones de salud y, al cabo de los años, la Literatura le devuelve la jugada a las Hostelería y me vuelve a atrapar en exclusiva, pero ahora ya no soy el joven con la cabeza llena de pájaros y proyectos de entonces (1979), sino que llevo a cuestas un bagaje de más de cuarenta años de tabernero que me hacen verlo todo de manera completamente diferente. Ahora escribo a diario. A veces más, a veces menos. No todos los días se tiene la mima inspiración pero, como dijo Pablo Picasso, que cuando lleguen las musas te encuentren trabajando. Y, la verdad, me cunde el trabajo. Ya tengo preparado otro libro de historias tabernarias y casi rematada una novela negra ambientada en los años de la Transición en Sevilla…».

Quizás algún día ese periodista que nunca llegué a ser se me aparezca en algún medio como colaborador. Nunca se sabe…

Casado desde hace cuarenta años, tiene un hijo y una hija que, cuando acabaron sus respectivas carreras, quisieron hacer sus  pinitos en mi restaurante inaugurando así la sexta generación de taberneros de mi familia, pero al final decidieron ejercer lo que habían estudiado. La Hostelería es un mundo muy bonito pero muy sacrificado; te esclaviza. También tiene dos nietos, Miguel, a quien le dedicó su libro sobre los vinos del Marco de Jerez y Pastora, a la que le ha correspondido este último.