GASTRONOMÍA

Octubre 2026: Restaurante Doña Emilia. (Sevilla).

RESTAURANTE DOÑA EMILIA (SEVILLA).

Dirección: Paseo de Cristóbal Colón, 3, Casco Antiguo, 41001 Sevilla
Reservas: 623 160 145
Horario de cocina: Abierto todos los días de 12:30 a 24:00h.
Relación calidad-precio: Presentación: Cocina: Servicio:

Mala Aceptable Buena Muy Buena Excelente

El Grupo Manolo Mayo, fundado en 1963 por la familia Mayo Cabrera, es una de las referencias indispensables de la gastronomía sevillana. No es la primera vez que, en nuestra web, hacemos referencia a una saga de restauradores que, con epicentro el sevillanísimo pueblo de Los Palacios y Villafranca, exportan una manera muy personal, y con un estilo tradicional y clásico, sin desdeñar las nuevas técnicas culinarias, su propio concepto de la cultura gastronómica sevillana basada en una materia prima de máxima calidad, productos de temporada y de proximidad y una elaboración y técnica que no enmascare al verdadero protagonista del plato.

El Restaurante Doña Emilia, tercero que abre el Grupo Manolo Mayo en Sevilla, y nombrado así en honor de la figura de Emilia Cabrera, esposa de Manolo Mayo, y la mujer que estuvo décadas al frente de su cocina, se ubica en los bajos del Hotel Kivir, en esa especie de frontera urbana que marca el Paseo de Colón con el ancestral arrabal sevillano de Triana y a tiro de piedra del popular Puente de Isabel II, vulgarmente conocido como el «Puente de Triana». Emilia fue la encargada de enseñar a cocinar a Loli Rincón y a María Ángeles Duque, sus nueras, encargadas de seguir su estela y artífices también del crecimiento del Grupo Manolo Mayo. Al frente de los fogones de Doña Emilia, está Antonio Yerga, un chef que a pesar de su juventud, acumula ya suficiente prestigio y le da a su cocina un toque de modernidad y, cosa loable, con algunas iniciativas interesantes, como la recuperación de recetas perdidas en la memoria sevillana, como son las famosas «Tarbinas» un plato típico de la localidad de Dos Hermanas, que tienen la apariencia de un buñuelo de bacalao y que, como rasgo diferencial, lleva entre los ingredientes de la masa que luego se frie, un poco de hierbabuena picada, que acompañada de salsa Romescu, le da mucha personalidad a la fritura.

 

Doña Emilia tiene varios espacios donde el comensal podrá disfrutar de su cocina: una zona interior, con una gran barra y su correspondiente contrabarra, y mesas bajas y una extraordinaria y cómoda terraza exterior, igualmente con mesas bajas.
Su carta, algo más desenfadada que los otros dos restaurantes del grupo, sigue comandada por los arroces, con tres propuestas que también pueden servirse en paellera individualizada:  Arroz de perdiz (mínimo 2 persona); arroz seco de choco y gambas marinadas, y arroz de temporada, que en nuestra visita fue arroz con callos de ternera.

Arroz con Perdiz

 

Arroz seco con chocos y gambas marinadas

 

Arroz con Callos de Ternera

Eramos ocho comensales y dispusimos compartir tres entrantes: Ensaladilla de langostinos de Sanlúcar; Chipirones rellenos en su Tinta, y Tarbinas de bacalao con mahonesa cítrica. Las Tarbinas y los chipirones, excelentes, la ensaladilla defraudó, tanto en su sabor, como en su presentación.

Ensaladilla de langostinos de Sanlúcar.

Chipirones rellenos en su tinta.

Tarbinas de bacalao con mayonesa cítrica.

Ya como platos principales, se dispusieron en la mesa con adecuado y correcto tiempo de espera y, por lo general, muy bien emplatados, las siguientes propuestas de su carta: Merluza en salsa americana con almejas y gambas; Calamar de Potera a la plancha y los tres tipos de arroces ya comentados con anterioridad, que fueron compartidos por varios comensales. Magníficos el arroz seco de chocos y gambas, y muy sabroso el de callos de ternera, y algo insípido el de perdiz. Por su parte, el Calamar de Potera, fantástico, tierno y muy sabroso, y no así la merluza con salsa americana, almejas y gambas, que llegó a la mesa con una textura muy blanda, probablemente por exceso de cocción.

 

Calamar de Potera a la plancha.

 

Merluza en salsa americana con almejas y gambas.

Una de las grandes virtudes que tiene el Restaurante Doña Emilia, es su amplísima carta de vino, donde están representadas la gran mayoría de las DD.OO de España y con notable presencia de los vinos andaluces, y no solo generosos. En una espléndida cava, reposan mas de una centena de referencias que el publico puede contemplar desde su propia mesa.

Para armonizar las distintas elaboraciones presentadas a los comensales, llegaron a nuestra mesa tres vinos blancos, y un cava. En los entrantes que compartimos los ocho en mesa, se sirvieron dos de ellos: «Tarantelo Bajo Velo», un vino tranquilo elaborado en la Bodega Borriquete Wines, en la localidad gaditana de Chiclana de la Frontera. La variedad es la uva Chardonnay, que se elabora bajo crianza biológica durante todo un año en barricas usadas de Jerez. Vino peculiar, distinto, con una marcada salinidad apreciable incluso para los más fieles seguidores de la noble variedad blanca y que sorprendió a los catadores. El segundo vino que maridó los entrantes, fue un excelente blanco de la Tierra de Granada, elaborado por la Bodega Señorio de Nevada, al pie de Sierra Nevada y con unos suelos que se benefician de la Costa tropical y que son, mineralógicamente, únicos. Se elaboran con dos variedades singulares, la Viognier y la Vigiriego. Un vino con personalidad propia y que armonizó perfectamente con los pescados que se sirvieron en mesa.

Para los arroces, llegó a la mesa una apuesta segura, un albariño elegante, complejo, sabroso, y con cuerpo: Pazo de San Mauro 2025. Una histórica bodega del siglo XVI situada en Salvatierra do Miño, en la provincia de Pontevedra y dentro de la subdenominación «Condado de Tea», en la D.O Rías Baixas. Excelente vino. Y cerramos la armonización de los platos preparados por el Restaurante Doña Emilia, con un correcto espumoso Brut Reserva 2022 de la Bodega Torelló y elaborado bajo los exigentes estándares de Corpinnat. Fresco, complejo, buena acidez, burbuja fina y sabores frutales con toques de crianza.

 

De la exigua carta de postres del restaurante Doña Emilia, solo se probaron dos, ambos muy ricos: la sugerente Manzana asada con membrillo y la refrescante Crema de Naranja y crema de Azahar.

Terminamos así una experiencia gastronómica muy satisfactoria y salimos con la convicción de que el Restaurante Doña Emilia, del Grupo Manolo Mayo, cumple fielmente con las expectativas creadas y que este nuevo establecimiento, ha abierto sus puertas para quedarse mucho tiempo en la, cada vez mas exigente, ruta gastronómica de Sevilla.

 

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