LITERATURA

Marzo 2005: «Memoria de mis putas tristes», de Gabriel García Márquez.

 

Título: Memoria de mis putas tristes

Autor: Gabriel García Márquez

Nunca olvidé su mirada sombría mientras desayunábamos:

¿Por qué me conociste tan viejo?

Le contesté la verdad: La edad no es la que uno tiene sino la que uno siente.

 

Tras la publicación de la primera parte de sus Memorias, todo esperábamos que Gabriel García Márquez editara la continuación de las mismas, pero nos ha sorprendido a todos escribiendo esta obra, tras diez años sin cultivar el género de la novela de ficción. Memoria de mis putas tristes es una novela donde, en algo más de ciento veinte páginas, el autor hace un derroche de su calidad literaria que nos hace recordar al García Márquez de Cien años de soledad o El coronel no tiene quien le escriba.

El texto desarrolla la historia de un anciano que el día de su nonagésimo cumpleaños decide hacerse un regalo especial: hacer el amor esa misma noche con una adolescente virgen, tras un largo periodo de abstinencia. La historia de este personaje es la historia de un hombre que durante toda su vida había frecuentado multitud de burdeles y había gozado de más de quinientas putas, mientras sumergía sus largos años en la paz y la calma que daba a su cuerpo su vocación de crítico musical y las lecturas de los clásicos.

Gabriel García Márquez nos ofrece en esta novela toda una reflexión sobre la vejez y sus consecuencias, sobre la disonancia que existe entre las arrugas que deja el paso del tiempo en nuestro cuerpo y la resistencia de la mente a considerarnos viejos, observándonos a nosotros mismos como si fuéramos siempre el mismo niño o joven que fuimos ayer.

 

Gabriel García Márquez nació en Arataca (Colombia) en 1928. Trabajó como periodista en su juventud y vivió varios años en París, Barcelona y México. Debutó como novelista con La hojarasca (1955), a la que siguieron el reportaje novelado Relato de un náufrago (1955), las novelas cortas El coronel no tiene quien le escriba (1961) y La mala hora (1962), y el libro de relatos Los funerales de la Mamá Grande (1962), obras que ya anticipaban sus excepcionales dotes de fabulador y el rico universo mítico-literario de su novela cumbre Cien años de soledad (1967).

Posteriormente, ha publicado El otoño del patriarca (1975), Crónica de una muerte anunciada (1981), El general en su laberinto (1985), El amor en los tiempos del cólera (1985), Del amor y otros demonios (1994) y Memoria de mis putas tristes (2004). Sus relatos aparecen recogidos en los volúmenes Ojos de perro azul (1947), La increíble y triste historia de la cándida Eréndida y de su abuela desalmada (1972) y Doce cuentos peregrinos (1992). En 1982 fue galardonado con el premio Nóbel de Literatura, reconociéndose así la calidad literaria de uno de los escritores más importante de nuestra época en lengua castellana.