GASTRONOMÍA

Abril 2026: Restaurante Balbuena y Huertas. (Sevilla).

RESTAURANTE BALBUENA Y HUERTAS (SEVILLA).

Dirección: Calle San Jacinto 89, 41010 Sevilla. España.

Teléfono de reservas: 955 442 081.

Sitio web: Restaurante Balbuena y Huertas.

Email: reservas@balbuenayhuertas.com

Horario de cocina:
Desayuno: 8:00h a 11:00h
Almuerzo – Cena: 13:00h a 00:00h
(Abren todos los días)

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina:

Servicio:

 

Mala Aceptable Buena Muy Buena Excelente

La prestigiosa y reconocida, Guía Michelin, en sus tres últimas ediciones: 2023, 2024 y 2025, incluyó a este atractivo y elegante restaurante en su apartado de «Big Gourdman», es decir, aquellos establecimientos que dicha guía recomienda en base a su excelente relación calidad-precio. Y hacia Triana nos dirigimos un martes de febrero de 2026, el grupo de amigos que, antiguos socios de Apoloybaco, seguimos con la buena costumbre de reunirnos para comer bien, y beber mejor.

Integrado en un bello edificio de estilo regionalista construido entre 1924 y 1925, muy propios en esta ciudad a la que el arquitecto Anibal González regaló, entre otros edificios, una de las mas bonitas Plazas de España de nuestro país, y compartiendo ubicación con el Cavalta Boutique Hotel de la principal y populosa arteria de Triana, como es la calle San Jacinto, —aunque con entradas independientes–,  el Restaurante Balbuena y Huertas, es, o al menos así nos lo parece a nosotros, una de las mejores opciones , que no son muchas, de comer en el arrabal sevillano de Triana. La propuesta gastronómica del restaurante, que por cierto, debe su nombre en honor al arquitecto que proyectó y construyó el edificio, Ramón Balbuena y Huertas (Sevilla, 1883-1967), considerado uno de los maestros del regionalismo sevillano junto con el ya citado, Aníbal González, José Gómez Millán, José Espiau o Juan Talavera, es bastante atractiva, aunque hay luces y sombras.

Dirigido en los fogones por el prestigioso Chef, José Luis Pastrana León, a quién conocimos personalmente allá por el año 2009 cuando dirigía en Brenes, el restaurante & lounge bar «La Terraza del Taller, cuenta con una dilatada trayectoria profesional refrendada por su paso en diferentes establecimientos de primer nivel, primero en Cuenca, donde fue jefe de cocina en el restaurante Ars Natura, luego en Cáceres en el restaurante «La Botica» (mejor restaurante 2014), y ya nuevamente en Sevilla donde se consolidó como uno de los grandes cocineros de la ciudad en sitios como los fogones de Salvador Rojo, o los restaurantes del Grupo La Raza: Ispal, La Raza Puerto y Rocala. Salido de la Escuela de Cocina del IES Heliópolis, Pastrana nos propone su particular concepto de «regionalismo gastronómico», utilizando para ello, ingredientes locales y técnicas de cocina tradicionales para crear platos contemporáneos que reflejan la cultura y la historia de la región andaluza. Pastrana apuesta en «Balbuena y Huertas» por acentuar el protagonismo de productos andaluces de proximidad y de primer nivel de calidad, como el aceite de oliva, los pescados y mariscos del Atlántico y el Mediterráneo, las carnes y embutidos de la Sierra Morena, los vinos de Jerez y Montilla-Moriles, los quesos de productores andaluces, los panes artesanales del lebrijano, Domi Vélez,  los productos frescos de la huerta sevillana.

La carta del restaurante «Balbuena y Huertas» es lo suficientemente interesante para que Michelin nos sugiera una visita. Por un lado, ofrece la posibilidad de un menú largo degustación de diez pases (65€), y otro más corto de cinco pases saldos y uno dulce por 38€. Aunque tienen platos fijos que no cambian durante todo el año, el restaurante cambia de carta cuatro veces al año para adatarse a los cambios estacionales, y siempre hay varias opciones de fuera de carta basadas en la temporalidad de los productos de la lonja. También hay menú vegetariano y en todos ellos, siempre esta disponible la opción del maridaje. Tambien hay un apartado de arroces con dos opciones: Arroz meloso de setas y Arroz meloso de carrillera y salsa al whisky.

En esta ocasión los seis comensales optamos por la propuesta de su carta, y de esta forma, fueron llegando a la mesa, en un correcto servicio de sala, los siguientes platos:

Para compartir al centro:

.- Cartuchos de Pavía de Bacalao.
.- Gildas.
.- Ensaladilla clásica con gambas de cristal fritas.
.- Langostinos al ajillo en manteca colorándooslas y huevo frito.

De los cuatro entrantes o platos al centro, brillaron los dos últimos, y especialmente los langostinos al ajillo. Un plato maravilloso.

 

Gildas clásicas: piparras, anchoas en salazón y aceituna.

Ensaladilla clásica con gambas de cristal fritas.

Langostinos al ajillo en manteca colorá y huevo frito.

Cartucho de Pavía de Bacalao.

En cuanto a los platos principales, los seis comensales optamos por:

.- Tartar de atún rojo de almadraba con papas, camarones y yema de huevo.
.- Bacalao al pil pil, crema de almendras y emulsion de ajos salado.
.- Carrillera de atún con fritá de tomate de Los Palacios.
.- Calamar de potera a la brasa y salsa verde. (2 personas)
.- Presa ibérica a la brasa con patatas baby.

Tartar de atún rojo de almadraba con papas, camarones y yema de huevo.

Calamar de potera a la brasa y salsa verde.

Carrillera de atún con fritá de tomate de Los Palacios.

Presa ibérica a la brasa con patatas baby.

Bacalao al pil pil, crema de almendras y emulsion de ajos salado.

Para acompañar a los platos principales, elegimos, de su nutrida y bien representada bodega, que estaba perfectamente integrada en la decoración del salón, dos vinos blancos: El excelente albariño, Pazo de San Mauro, y el blanco «Mara», un correcto godello de la D.O Monterei, elaborado por la Bodega Martín Códax.

 

Para los postres, (solo había cuatro opciones en la carta), elegimos el Brownie, crema de caramelo salado y helado de vainilla, y el Hojaldre invertido, enokis y mandarina.

 

Terminamos así una experiencia gastronómica que, en lineas generales, no nos entusiasmó; quizás fuese porque sus elaboraciones eran todas o la mayoría, muy minimalistas, difícil para compartir a pesar de haber elegido la opción de carta, o también influiría el mal sabor de boca del deficiente servicio de sala, con esperas injustificadas entre platos (el restaurante no estaba lleno). En cualquier caso, «Balbuena y Huertas»,  si responde fielmente a ese concepto que la guía Michelin acota para sus recomendaciones como «Bib Gourdman». Buena relación calidad-precio.

 

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