GASTRONOMÍA

El Rey de los Caracoles.

Con este pomposo nombre, abre sus puertas, de Abril a Septiembre solamente, un pequeño establecimiento en la Plaza del Juncal. Su razón de ser son los caracoles y por ello, cuando las calores del verano empiezan a disminuir anunciando el otoño, cierra sus puertas hasta la temporada próxima, cuando alrededor de la Feria de Abril, comienza en Sevilla la liturgia de la adoración al caracol, un animal de la familia de los gasterópodos, que tienen en Sevilla mucha devoción.

El Bar “El Rey de los Caracoles”, no es un bar al uso. Su reducidísimo espacio, su angostura y su fisonomía, no invitan precisamente a estar mucho tiempo en su interior. Afortunadamente, cuenta en la misma Plaza del Juncal con varias mesas y veladores donde poder disfrutar sentado de una buena cerveza, y unos magníficos caracoles. Solo abren al mediodía y por la tarde noche.

En nuestra visita de cata al bar “El Rey de los Caracoles”, nos atendió su actual propietario, Carlos Espinal, quien regenta el negocio desde 1999. Esperando su llegada probamos ese triangulo mágico que conforman, la cerveza, el caldito del guiso y los caracoles. Y hay que decir que la prueba de cata fue superada con notable éxito. Muy buen caldo, muy bien guisado el caracol y sólo, por ser sincero, faltaría que la cerveza estuviese un poco mas fría.

De su pequeña cocina salen diariamente alrededor de 10 mallas de caracoles, lo que hace aproximadamente, unos 50 kilos. Una cantidad increíblemente alta para un establecimiento tan pequeño. Sin duda alguna, la fama que tiene la Juncal en toda Sevilla, de buenos bares con caracoles, ayuda decisivamente a ese elevado consumo.

Una vez que Carlos Espinal llegó, nos sugirió que probásemos otra de sus especialidades: las papas arrugas. Afortunadamente para nosotros comprobamos que eran espectaculares. El secreto era la extraordinaria calidad de la salsa de mojo picón, un ingrediente básico en la receta de las papas arrugás y que en este caso resultó ser magnifica y nada que envidiar a la de otros establecimientos de la ciudad especializados en este tipo de salsas.

Lógicamente cuando hay salsa de mojo picón, suele haber carne a la brasa y esta fue la segunda sorpresa del día. Carlos anuncia a bombo y platillo en su pizarra, dos especialidades que harán las delicias de los clientes que busquen esta receta; estamos hablando de las chuletitas de cordero, y el entrecot de Buey. Nosotros no las probamos, y por lo tanto no haremos ningún comentario alusivo a ellas, pero Carlos nos garantizó que se traían especialmente ambas carnes de Ávila. También se ofrece secreto ibérico procedente de Guijuelo.

En resumen buena cerveza, buenos caracoles, unas magnificas papas arrugás y carnes, presumiblemente de calidad. Motivos suficientes para aparecer por el bar “El Rey de los caracoles”. 
 

 

Rutas Gastronómicas por los barrios de Sevilla: Nervión – La Juncal.
Plaza del Juncal, 7. 41005 Sevilla.
 

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina: 

Servicio:

Tapa destacada: Caracoles.

Otras tapas: Chuletón de buey y papas arrugás.

  Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente