GASTRONOMÍA

Agosto 2026: Casa Mikva. (Sevilla).

RESTAURANTE CASA MIKVA (SEVILLA).

Dirección: Calle Sta. María la Blanca, 16-18. 41004 Sevilla. Teléfono: 669 17 80 33
Horario de cocina: Abierto de Lunes a Domingos Servicio de Desayuno de 8:00 a 12:00. Servicio de Almuerzo de 12:30 a 16:30. Servicio de Cena de 18:00 a 23:30. Relación calidad-precio: Presentación: Cocina: Servicio:

Mala Aceptable Buena Muy Buena Excelente

 

En la sevillanísima calle de Santa María la Blanca, frente al templo cristiano de la iglesia del mismo nombre, que fue primero mezquita entre los siglos XI y XIII, y posteriormente sinagoga judía desde 1248 hasta 1391, abre sus puertas el restaurante «Casa Mikva». En ese entorno donde se entrelazan históricamente las culturas árabe, sefardí y cristiana, y lindando con lo que fue una de las puertas amuralladas de entrada y salida de la ciudad (Puerta de la Carne), el restaurante toma el nombre judio de la mikve un pequeño aljibe de agua corriente, no estancada, que se destinaba a los baños de inmersión para la purificación espiritual que prescribe el ritual judaísmo. Precisamente eso, unos antiguos baños árabes, que posteriormente fueron transformados en una mikve, es lo que alberga los sótanos del restaurante y que sus propietarios, ahora hablaremos de ellos, han querido, tras la reforma y rehabilitación del edificio, que ha durado dos años, conservar, mantener y permitir, si se les solicita, la visita de su clientela.

 

 

Tras este excelente proyecto gastronómico, que contextualiza en su carta la historia del edificio, están Alfonso Benigno y Emilio Romero en los fogones —procedentes del desaparecido Restaurante Alcuza— junto a Hani Ouatfeh Ramírez, como socio y gerente del proyecto. Pilar Pérez Vaca, es la autora de la carta de vinos del restaurante, que como nos tiene acostumbrados desde su etapa en Abantal, es sencillamente magnífica.

 

 

Abiertos desde octubre de 2025, Casa Mikva se inspira en la cocina andaluza, sefardí y árabe, combinando sabores reconocibles con una técnica cuidada. Los platos están pensados para compartir, con especial atención a la calidad de los ingredientes, los productos de temporada y las recetas que reflejan la historia de Sevilla. El restaurante ocupa las tres plantas del edificio, tiene capacidad para más de cien comensales, y ya, desde el patio central, cubierto por una montera de cristal hasta el comedor principal de la planta superior, todo en Casa Mikva responde a una misma y coherente intención: que el edificio y la cocina hablen el mismo idioma. Un idioma hecho de herencia, mestizaje y respeto por la memoria gastronómica de Sevilla, ahora reinterpretada desde la mesa y que convierten a Mikva en una de las aperturas mas notables de los últimos tiempos en la diversa, amplia y reconocida gastronomía sevillana. La propuesta gastronómica de Casa Mikva se mueve entre el recetario mediterráneo, las raíces sefardíes y guiños a la cocina árabe, con una carta pensada para compartir y para adaptarse a distintos momentos del día. El formato combina tapas, platos completos y elaboraciones de cuchara, con especial atención a los guisos, los arroces y las verduras. Éramos ocho comensales a la mesa y la satisfacción fue la nota predominante entre todos; entre los entrantes que compartimos, y en la carta en general, hay una amplia presencia de las recetas tradicionales de esas tres culturas que cohabitan en la esencia de sus fogones: salmorejos, espinacas, croquetas artesanales, el hummus, el tabulé, las verduras, el cordero, el atún rojo de almadraba, los arroces y guisos, el rabo de toro, o las lentejas sefardíes, son preparadas en distintas elaboraciones desde los fogones de «Casa Mikva». En nuestra visita, llegaron nuestra mesa en un servicio muy eficaz y profesional, los siguientes platos, algunos de ellos compartidos:

 

 

Croquetas artesanales de elaboración propia.

 

Triada de tomates, pesto y pimientos al carbón.

 

Tarta de papas aliñas con boquerones.

 

Tartar de atún rojo de almadraba

 

Salmón ahumado a la brasa con salsa de tomate especiada y cuscús.

 

Solomillo de atún rojo de almadraba al whisky.

 

Calamar frito con mahonesa de adobo sevillano.

 

Jarrete de cordero con cuscús y labneh trufado.

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Guarnición del jarrete de cordero.

 

Salón comedor en primera planta.

 

 

Para acompañar a los platos, elegimos dos vinos blancos de la carta que nos proponía Pilar Pérez Vaca; para abrir boca: PUPUT PET-NAT BLANCO 2024, de la bodega barcelonesa, Alto Alella. Un espumoso ancestral ecológico de Pansa Blanca, (Xarel lo), fresco y rústico, con burbuja crujiente y notas de fruta blanca, flores y almendra verde. En segundo lugar, nuestra elección fue «La Llorona 2023», un magnífico blanco monovarietal Godello de grano pequeño de la D. O Bierzo elaborado por la enóloga y bodeguera, Verónica Ortega.

 

 

 

 

La carta de postres de Casa Mikva tampoco defrauda y sigue poniendo el acento en los dulces e ingredientes propios de las tres culturas, la árabe, la sefardí y la cristiana. Probamos las tres estupendas opciones que venían en su carta.

 

 

Pionono de nocilla con helado de avellanas y crema de cacao, avellana y azúcar.

 

Pastela de manzana asada, toffee y nueces pecanas con helado de magallanes.

 

Tocino a los tres cielos con helado de Tosta Inés Rosales.

Terminamos así una experiencia gastronómica muy singular y tremendamente satisfactoria, basada en el equilibrio perfecto en un espacio donde arquitectura, historia y cocina van de la mano. Muy recomendable.

 

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