GASTRONOMÍA

Enero 2026: Restaurante Chiquita y Fría. Gines (Sevilla)

Con los mejores deseos para este nuevo año que comienza este mes de enero, vamos a recomendaros un restaurante de la provincia de Sevilla, concretamente del Aljarafe sevillano, Ginés un pueblo muy cerquita de la capital, – menos de 10 km. – que como tal ha absorbido también buena parte de la población capitalina. En Ginés, como en otros lugares del Aljarafe, ha experimentado un interesante crecimiento en sus propuestas gastronómicas. En este sentido, es curioso, pero Ginés cuando fue repoblado después de la conquista de Sevilla por Fernando III  lo fue de colonos castellanos que habían servido como cocineros y reposteros en el cerco de Sevilla. Y el Ginés actual, sin duda, existen muy buenos cocineros y reposteros, una prueba de ello es el restaurante Cervecería y marisquería Chiquita y fría que os recomendamos para abrir el año 2026.

Ginés también formaba parte de la Ruta del Mosto del Aljarafe, pero desde hace ya algunas décadas sus tierras han sido ocupadas por el ladrillo  y ha desaparecido la actividad agraria de otros tiempos, como recogía el Diccionario de Madoz en el año 1840: » Ginés había aumentado su población hasta alrededor de 800 habitantes, y disponía una iglesia parroquial, una ermita, dos escuelas de primera enseñanza, una cárcel, un pósito, un pozo y un cementerio. La economía se basaba principalmente en la producción de vino, aceite, vinagre y aguardiente, existiendo un molino de harina y otro de aceite».

El restaurante  que os recomendamos aparece con el nombre de Cervecería marisquería Chiquita y Fría; situado en Avenida de la Constitución número uno de esta singular e histórica villa que es Ginés. Lo del nombre le viene porque el local cuando empezaron era muy pequeño y también porque una de sus señas de identidad era poner la cerveza – Cruzcampo –  muy fría. Que fue inaugurada en junio de 1996 donde también se servía «pescaíto» frito. Precisamente durante este 2026 cumplirán 30 años de ofrecer una buena gastronomía y una extraordinaria simpatía y profesionalidad con sus clientes.

Chiquita y Fría, cuenta actualmente con un salón donde está la barra y mesas bajas. Fuera una pequeña terraza cubierta con toldos. El local está decorado  al estilo marinero, redes de pesca, paredes pintadas de fondo marino, algunos caparazones de calamares y cuadros también marineros. Lo más espectacular son las dos grandes vitrinas situadas tras el mostrador y donde se muestran, las distintas variedades de  pescados y mariscos. Los sirven fritos, cocidos o la plancha. Además de algunos aliños, en la misma barra muestran una gran fuente de papás aliñas. Desde agosto de 2024 cuentan, a pocos metros del restaurante, con una abacería donde se puede tapear a base de productos del mar como conservas y mariscos.

El pescado viene de distintas zonas: De norte a sur Galicia, de aquí llegan además de los percebes, las navajas y las zamburiñas, llamadas también «volandeiras». Portugal y Almería, aunque lo principal llega de Huelva y Sanlúcar de Barrameda. De hecho el establecimiento es uno de los pocos de Sevilla que exhibe en sus paredes el sello de la cofradía de pescadores de Sanlúcar que garantiza que los langostinos que se venden en el local vienen desde esta población gaditana.

Los mariscos los ofrecen cocidos o a la plancha. como las gambas rojas – vuelta y vuelta –  Del expositor, destacan también unas puntillitas de Sanlúcar de muy buen tamaño, Hay también pijotas, acedías o boquerones. A la plancha preparan huevas de merluza, bacalao o pescadilla, según lo que entre, y huevos de choco. Es habitual ver también borriquetes, róbalos, sargos y urtas, pargos y calamares, según de la mar en cada momento.

Nosotros para empezar y abrir boca lo hicimos con una cervecita, y sí, estaba fría haciendo honor a una de las partes que componen el nombre de este restaurante, algunos también pidieron una copa de manzanilla cuya procedencia era de Trebujena, por lo cual no se puede denominar manzanilla, sino en todo caso fino.

Bueno fuese como fuese se dejaba tomar, y se acompaño con una papás aliñadas y con caballa por lo alto, muy sabrosos, con un aliño suave que permitía saborear las papás,  Y como en este grupo, todos socios de apoloybaco en su tiempo, existen algunos que les gustan mas las aceitunas que a los estorninos, también se pidieron este maravilloso y mágico fruto del olivo.

En esta segunda ocasión que acudimos a este peculiar restaurante, peculiar por su ubicación en relación a su oferta gastronómica, donde la calidad del producto iguala e incluso supera a otros establecimientos con mayor renombre. Decidimos centrar nuestra atención principalmente en el pescaíto frito y algunos platos de cocina. .

Llega la hora de cambiar de bebida para la mayoría del grupo, otros siguieron con la cervecita. Y como la elección era el pescado, nos decidimos por un Godello, una de las mejores uvas blancas de nuestro país el Godeval cepas vellas  de la Denominación de Origen Valdeorras (Galicia). Marido perfectamente con los salmonetes fritos, los boquerones y las pijotas marisqueras.

Para los siguientes platos, también continuamos con este extraordinario vino de aromas herbáceos y de sabor suave y un toque glicérico, Primero una carrilada de merluza con colas de langostinos y otra sartén de cocochas, también, con colas de langostinos.

Y como guinda de esta marinera comida  varios postres coronaron la mesa; como la meloja y la tarta de chocolate. Sin duda alguna Chiquita y Fría un auténtico rincón gastronómico en l provincia de Sevilla que merece la pena volver a visitar.

Comparte