Hacía tiempo que no visitábamos las zonas vitivinícolas catalanas, pues bien para este mes de marzo os vamos a recomendar uno de sus vinos que se elaboran en la Denominación de Origen Calificada Priorat.
El valle del Siruana fue cedido en 1146 por Ramón Berenguer IV a Berenguer Arnau y posteriormente este señorío llego a manos de Albert de Castellvell quien, de acuerdo con el Rey Alfonso I, conceden terreno a los monjes cartujos de la orden de San Bruno para que construyan un convento. Según la leyenda, en la que un ángel señaló a los monjes las tierras sobre las que fundarían La Cartuja de Escala Dei, la Cartoixa d’Escaladei. Al pie de la sierra del Montsant; fue la primera Cartuja de la Península Ibérica. Desde entonces esta comarca fue administrada por el Prior de Scala Dei hasta la desamortización de 1835 que terminó con los señoríos eclesiásticos.
Por eso en el lugar donde se encuentra «la escalera hacia dios» sus viñas y sus vinos deben estar tocados por la divinidad. Son vinos «divinos» . Los vinos del Priorato poseen fuerza, como las montañas que le rodean, cuerpo, como el suelo donde crecen sus vides, finura, y picardía (acidez refinada en el vino), como la que le imprimen sus hombres y mujeres. para ser considerados como excelentes y excepcionales los vinos del Priorato.
Sin duda el mundo de los vinos tiene una gran deuda con el nacimiento y expansión por toda Europa de la actividad monástica, iniciada en el Monasterio de Montecasino (Italia) por San Benito de Nursia, primer monasterio origen de la Orden Benedictina, allá por el año 529. La Regla de San Benito, la cual se convirtió en el principio fundador para la práctica monástica en Occidente. Una práctica que se expresa con la alabanza a Dios y el trabajo manual diario, «Ora et Labora». Así todo monasterio contaba con sus viñedos y con su bodega. Los monjes, fueron sin duda unos grandes viticultores y «enólogos» El vino tuvo mucha importancia en la economía de la vida de los monjes y en su cultura. Y por supuesto en su entorno territorial, la vid siempre ha sido y es un cultivo social, que entre otras cosas fija a las poblaciones en sus territorios. La vid y el vino que sale de sus bodegas son una fuente de riqueza,
La península Ibérica, sobre todo en su ruta jacobea, está jalonada de diferentes monasterios y abadías, donde el cuidado de sus viñas y la elaboración del vino era una actividad muy recurrente, es mas, gracias a la misma podemos decir, que España recupero su tradición vitivinícola. Monasterios como La cartuja de Scala Dei situado en la comarca de El Priorato (Tarragona). Fundada en el siglo XII. La cartuja fue fundamental en el origen del cultivo de la vid en la región que actualmente conforma la «Denominación de Origen Calificada Priorato». La cartuja cuenta todavía con una bodega.
Les Crestes. 2023; Vino tinto, elaborado por la bodega Mas Doix en la D.O.Q. Priorat (Tarragona). Viñas plantadas en costers de llicorella situadas entre 350 – 450 metros de altitud sobre el nivel del mar. Edad: Las Garnachas tienen 20 años y las Cariñenas son viejas. Suelo: Característico suelo de pizarra del Priorat, llamado “llicorella”. Clima: Temperaturas más bajas de lo habitual y primavera lluviosa. Verano y otoño secos y calurosos.
Clasificación grano a grano en doble mesa de selección. Elaboración independiente para las uvas de cada parcela. Fermentación con sistema de «sombrero sumergido» a temperatura controlada. Crianza de 10 meses en barricas de roble francés de segundo año.
Les Crestes. 2023 ; garnacha, cariñena y Syrah. De color rojo violáceo. Aromas de fruta roja fresca pero madura a la vez, similar a la cereza en licor, con notas balsámicas de menta. Gran sensación de frescor. Punto mineral. Hierbas de bosque mediterráneo que recuerdan a romero y lavanda. Primera sensación de potencia sedosa. Sabroso. Fresco y suave al principio con la aparición de sensaciones más cálidas en el final. Largo y estructurado.
Temperatura de servicio: Se recomienda servir a 16 ºC. Consumo: Hasta 2031, aproximadamente, si se conserva en óptimas condiciones. Encuentra un perfecto maridaje con guisos bien condimentados, todo tipo de embutidos en especial el jamón y las carnes rojas. En una de las catas realizadas por Apoloybaco el mes pasado, fue valorado por los catadores y catadoras con 8,8 puntos sobre 10. Sin duda todo un descubrimiento que viene reforzado por su extraordinaria relación de calidad / precio.
Celler Mas Doix; fundada en 1998 por Valentí y Ramon Llagostera, con un claro propósito; Preservar un estilo de vida poniendo en valor las uvas de viñas viejas para elaborar vinos distintivos que reflejen nuestro terroir.
Cada viñedo es único y sus uvas aportan una expresión y unos matices diferentes. Las viñas se encuentran en Poboleda, que forma parte de lo que se denomina Priorat Histórico – las antiguas propiedades del prior de la Cartuja de Scala Dei–, situado entre el noreste de la denominación, la parte más fresca de Priorat, sobre el valle del río Siurana y protegido por el Montsant y la Sierra del Molló.
Esta ubicación les permite beneficiarse de un clima mediterráneocon mucha oscilación térmica entre el día y la noche. Este microclima favorece también una maduración más lenta y en consecuencia una vendimia más tardía.
