VINOS

Vinos y Literatura: Del año 1500 hasta nuestros días. Siglo XVIII

Un siglo que transita entre dos periodos de la historia, desde el punto de vista de la historiografía del llamado «Mundo Occidental»; el siglo XVIII. comienza en el año 1701 y finaliza en el año 1800. será el último de la Edad Moderna y el primero de la Edad Contemporánea. Varios hitos históricos marcaran ese transito, como la invención de la máquina de vapor, la edición de la «Enciclopedia», la independencia de Estados Unidos y mas icónicamente la Revolución francesa de 1789.

Si es cierto que durante dicho siglo, la civilización europea occidental afianzará su predominio en el mundo y extenderá su influencia por todo el planeta. Un siglo marcado por el desarrollo de la Ilustración, un movimiento intelectual que promovió la razón y el conocimiento como bases para el progreso humano, por lo cual se le llamo el «Siglo de las Luces».

En el siglo XVIII, la literatura, en su afán didáctico, divulga los ideales de progreso, racionalismo y modernidad que defendía la ilustración. Un siglo que no estuvo exento, literariamente hablando de otras tendencias como la clasicista y la prerromántica, que estará anunciando el romanticismo del siglo XIX.. El ensayo se convierte en uno de los géneros más relevantes del siglo, pensado como escritos literarios para instruir a la población sobre asuntos morales y científicos. Y durante los años 50 comienza a publicarse L’Encyclopédie (1751-1772), la obra magna de la Ilustración, que pretendía recoger en forma de artículos todo el saber contemporáneo. Entre sus autores destacan Jean le Rond d’Alembert, Diderot y Voltaire.

Para el mundo de los vinos el siglo XVIII fue un siglo muy fructífero. Se consolido la expansión del viñedo al «Nuevo Mundo», así como la comercialización del mismo a gran escala, contribuyendo a una mayor riqueza de las zonas productoras, en este sentido la centuria dieciochesca sirvió para afianzar los tres grandes pauses elaboradores de vinos , así como de los mayores viñedos del planeta (Península Ibérica, Francia e Italia).

Foto: Primer cuadro en el que se pinta una botella de Champagne. Jean François de Troy.

Aunque sin duda alguna el gran acontecimiento vinatero del siglo será el nacimiento de un tipo de vino que con el trascurrir del tiempo se convertirá en el vino mas famoso del mundo; el champagne. Los años 1670-1720 marcaron un punto de inflexión en la historia de los vinos; a partir de entonces, se optó voluntariamente por elaborar vinos espumosos en Champagne, donde la efervescencia había sido más bien espontánea hasta entonces, en un principio, fue una fuente de preocupaciones para los productores que lo denominaron «vino del diablo», ya que las botellas estallaban y los tapones saltaban. Pero estos años también marcaron una ruptura en la historia de los vinos burbujeantes a nivel mundial, por dos motivos. En 1685, apareció por primera vez el tapón de corcho en Champagne. En el siglo XVII, la industria del vidrio se transformó gradualmente y experimentó progresos significativos. Gracias a ello, en 1770 apareció una nueva botella de Champagne, fabricada en un vidrio mucho más grueso y, por tanto, mucho más resistente.

A finales de este siglo se pusieron las bases para el nacimiento de otra tipología de vino que ya en el siglo XIX irrumpira con fuerza en los mercados tanto nacionales como sobre todo en los extranjeros, hablamos de los vinos generosos que principalmente se elaboraran en Andalucía (Marco de Jerez, Montilla – Moriles, Málaga, Huelva)



François-Marie Arouet Más conocido como Voltaire (1694 – 1778), fue un escritor, historiador, filósofo y abogado francés, que perteneció a la francmasonería y figura como uno de los principales representantes de la Ilustración, un período que enfatizó el poder de la razón humana y de la ciencia en detrimento de la religión. En 1746 Voltaire fue elegido miembro de la Academia francesa, en la que ocupó el asiento número «33».

Foto: Voltaire y portada L´Encyclopedie

Junto con Diderot y Jean le Rond d’Alembert, entre otros fue autor de L’Encyclopédie (1751-1772). Voltaire fue encarcelado y exiliado en diversas ocasiones a causa de su carácter transgresor y sus críticas a la nobleza y a la Iglesia. Voltaire es uno de los autores más importantes en lengua francesa, con una producción que abarca poesía y prosa literarias, obras de teatro, tratados filosóficos, históricos y científicos, y una ingente correspondencia privada. Entre sus obras más famosas se encuentran las ficticias Lettres philosophiques (1734) y la novela satírica Cándido (1759). Esta sátira sobre la filosofía del determinismo optimista de Leibniz sigue siendo la obra más conocida de Voltaire.

François-Marie Arouet; fue un gran conocedor de los vinos de su época, que los supo disfrutar sin prejuicios, es mas, tenia un toque hedonista ante los placeres vinícolas y gastronómicos. Eso y su posición abierta ante el consumo del vino hizo que en sus obras apareciera como un elemento de disfrute, racional y vitalista.

Foto: Voltaire y una tertulia con amigos regada con buen vino

Las veladas en casa de Voltaire eran famosas en toda Europa tanto por los debates intelectuales que tenían lugar en ellas como por la generosidad del anfitrión, que, solía regar las cenas con botellas de vino traídas específicamente de España para él. Vino que le suministraba el conde de Aranda. Ambos se intercambiaron cartas, cumplidos, ideas y también alguna mercadería más sustanciosa. El 20 de diciembre de 1771 el filósofo galo escribía a Aranda desde su retiro de Ferney para agradecerle el envío de varios regalos, entre los que el español había incluido vinos. «Señor conde, tengo la manufactura de vuestros vinos por la primera de Europa. No sabemos a cuál dar preferencia, al canarias o al garnacha, al malvasía o al moscatel de Málaga. Si este vino es de vuestras tierras, deben de caer muy cerca de la tierra prometida».

Voltaire,  admiraba vinos de calidad (Oportos, Borgoña, Tokay, Canarias, Málaga), En Cándido, por ejemplo, se menciona el vino de Oporto, lo que refleja su conocimiento de las distintas zonas vinícolas de Europa y así como los distintitos tipos de vinos existentes. Dice del vino en boca del sabio Memmón, – protagonista del cuento filosófico Memnón o la sabiduría humana (1749) “…disipa la tristeza. Un poco de vino tomado moderadamente es un remedio para el alma y para el cuerpo”.. Es bastante prueba de inferioridad en el desarrollo cultural que un pueblo no haya podido elaborar nunca vino“… pero estos pueblos no han fabricado nunca vino, y se satisfacen con licor bastante fuerte que extraen del arroz”.

Foto: Lectura de la tragedia; «El huérfano de la China» de Voltaire en el salón de madame Geoffrin, pintado por Lemonnier. Entre los asistentes, en presencia de un busto de Voltaire, entonces exiliado, están entre otros Montesquieu, Rousseau y otros numerosos enciclopedistas y pensadores de la Ilustración francesa.

También al tokaij le dedica esta bellísima descripción por parte de Voltaire “monte et saute et mousse au bord du verre”,Mostro también su critica a ciertas creencias asociadas al vino, Recoge, entre otras muchas, la anécdota de cómo Berenguer afirma, en 1050, que “el cuerpo y la sangre de Jesucristo no puede estar contenida en la hostia ni en el vino sagrado, porque si se come en abundancia hostias o se bebe mucho vino consagrado, o bien uno tiene indigestión o bien se emborracha”.Así pues para Voltare el vino lo representa en sus obras y en su vida como algo placentero, vitalista, culto, ilustrado, despojado de simbolismos místicos.



Otro de los autores que transitará entre dos siglos es Daniel  Foe; más conocido por su seudónimo Daniel Defoe (1659 / 1661 – 1731). Fue un escritor, periodista y panfletista inglés, mundialmente conocido por su novela Robinson Crusoe. Defoe es importante por ser uno de los primeros cultivadores de la novela, género literario que se popularizó en Inglaterra y también recibió el título de padre de todos los novelistas ingleses.

Foto: Grabado de Daniel Defoe y su condena a picota

A Defoe se le considera pionero de la prensa económica. Las actividades políticas de Defoe junto con su activismo panfletista conllevaron su arresto y la exposición a la picota el 31 de julio de 1703, debido principalmente a un panfleto titulado El camino más corto con los disidentes. En este panfleto parodiaba a los tories de la Iglesia, aparentando la argumentación sobre el exterminio de los «disidentes». La publicación de su poema «Himno a la picota» provocó, sin embargo, que el público congregado alrededor de la propia picota le lanzara flores, en lugar de objetos dañinos y nocivos, y que bebiera a su salud.

Defoe, fue tratante de vinos, principalmente de vinos de la península Ibérica. Concretamente, entre 1685 y 1687 comerció durante sus viajes al continente con vinos de Cádiz, Alicante y Lisboa, entre otros como los de Oporto y del fondillón de Alicante, muy del gusto de los ingleses ya por entonces. de este vino español, hace mención destacando elogiando su calidad y durabilidad, lo que refleja la importancia de los vinos españoles en el comercio y la cultura de su tiempo. En el «Diario del año de la peste» una crónica de la peste bubónica que asolo Londres en el año 1665, mostraba como la gente recurría a todo, con tal de burlar a esta plaga,  desde remedios caseros hasta pronósticos astrológicos, y cómo el vino se convertía en un paliativo o un símbolo de abandono ante tamaño desastre.



Diego de Torres Villarroel (1694-1770):; Escritor, matemático, poeta, dramaturgo, médico  sacerdote y catedrático de la Universidad de Salamanca. «Torres fue un hombre moderno en quien pudo convivir un cierto pesimismo barroco con el cinismo de un libertino intelectual y el cálculo propio de la conciencia burguesa».
Foto: representación de Villarroel y portada de Almanaque (Piscator) 
Sus obras mas importantes: Correo del otro mundo (1725). Los desdichados del mundo y la gloria (1737) . Anatomía de lo visible e invisible de ambas esferas (1738). sus sonetos (Los ladrones más famosos no están en los caminos), las composiciones satíricas que llamó «pasmarotas», este subgénero lírico expresa el asombro producido ante situaciones incomprensibles y absurdas, muchas veces por su necedad, con ironía y en arte menor; sus jácaras y seguidillas, o poemas de amor como A una dama o de la muerte. Su obra en prosa más popular es Vida, ascendencia, nacimiento… (aparecida en 1743 con sucesivas ampliaciones posteriores), autobiografía dividida en seis «trozos» que corresponden cada uno a una década y donde da forma a una novela picaresca.

El vino aparece principalmente en sus sainetes y obras satíricas, reflejando el ambiente tabernario de la época, como se evidencia en el sainete La taberna de la puerta de Villamayor. En su propia autobiografía, Vida, ascendencia, nacimiento, crianza y aventuras del doctor don Diego de Torres Villarroel (1743), narra aventuras donde el ambiente de taberna y el consumo de vino son elementos de su entorno universitario y de picaresca. El vino es también un vehículo para satirizar los vicios sociales sobre todo de los estamentos mas poderosos de aquella sociedad.



Mary Wollstonecraft  (1759 – 1797) fue una escritora y filósofa inglesa. Escribió novelas, cuentos, ensayos, tratados, un relato de viaje y un libro de literatura infantil. Como mujer del siglo XVIII, fue capaz de establecerse como escritora profesional e independiente en Londres, algo inusual para la época. En su obra Vindicación de los derechos de la mujer (1792), argumenta que las mujeres no son por naturaleza inferiores al hombre, sino que parecen serlo porque no reciben la misma educación, y que hombres y mujeres deberían ser tratados como seres racionales.

Foto: retrato de Mary Wollsstonecraft y título de su obra ms importante. 

Con esta obra, estableció las bases del feminismo liberal y la convirtió en una de las mujeres más populares de Europa de la época. Wollstonecraft se casó con el filósofo William Godwin, uno de los precursores del movimiento anarquista; con él tuvo una hija, Mary Shelley, autora de Frankenstein y esposa del poeta romántico Percy Bysshe Shelley.

Aunque Mary ocasionalmente consumía el vino, eso sí, no con el boato y la distinción que solían hacer las clases mas pudientes, ella veía en vino y sobre todo su consumo con una vida de inactividad y de lujo en general, sobre todo por las clases altas de la sociedad y lo utiliza para describir la corrupción de estos estamentos sociales. El vino aparece em sus obras , principalmente en Vindicación de los derechos de las mujeres, con un sentido metafórico, nos habla de «la cuba consagrada por la autoridad» como una crítica a los hábitos de despilfarro y lujo de la aristocracia. La bebida para Mary confunde el camino de la virtud y la razón.  ,



Giacomo Girolamo Casanova (1725 – 1798) fue un aventurero, libertino, historiador, escritor, diplomático, jurista, violinista, filósofo, matemático, bibliotecario y agente secreto italiano. Se le conoce sobre todo como arquetipo del libertino seductor, del que se han contado 122 conquistas amorosas, según se desprende de su autobiografía. Su obra principal fue una vasta autobiografía, la Histoire de ma vie. 

Foto: Retrato de Giacomo Casanova

La autobiografía de Casanova, aparte de su intrínseco valor literario, posee un importante valor documental para la historia de las costumbres y en ese sentido es acaso una de las obras literarias más importantes para conocer la vida cotidiana del siglo XVIII. Quizás, sin pretenderlo Casanova se convierte en un auténtico etnógrafo d su tiempo  Giacomo fue el notario cotidiano de unos momentos cruciales de la transición entre el Antiguo Régimen y el Mundo moderno en la historia de Occidente. Se halló entre los personajes más destacados de su tiempo y dejó reseña de tales encuentros. Son así dignas de mención las páginas que tratan de Rousseau, de Voltaire, de Madame de Pompadour, de Mozart, de Catalina II de Rusia y de Federico II de Prusia, entre otros afamados personajes. Pese a sus esfuerzos personales por acreditarse como literato, historiador, filósofo e incluso matemático, no obtuvo en vida ni ulteriormente ningún reconocimiento ni éxito señalado en su obra no autobiográfica.

Para un personaje como Giacomo, el vino es un componente esencial de su vida y así lo reflejará en sus obras literarias. Aunque, escribió cuarenta y tres obras entre novelas, libelos, poesías, epistolarios y memorias, será precisamente en su Historie de ma vie, donde le dedicará mas atención al vino y su posición en la sociedad de aquel ilustrado siglo XVIII.

Foto: Grabado Casanova y dama tomando vino

El vino era. para Casanova, parte de la gastronomía y del arte de vivir, y él lo combinaba con la música, la conversación y las delicias culinarias, era ciertamente un instrumento para crear un ambiente desinhibido y sensual. Fue un gran sumiller, su ritmo de vida, se convirtió en una escuela sobre el conocimiento del mundo de los vinos.

Por su autobiografía conocemos la distinta tipología de vinos que frecuentaban las mesas de la aristocracia y de las clases emergentes como la burguesía. Entre sus preferencias, en cuanto a vinos, figuraba el Burdeos, específicamente el elaborado con la variedad merlot, el Tokay, que comenzó a tener presencia en Europa en el siglo XII y que Luis XIV llamo «rl vino de reyes, y el rey del vino», el Oporto, que el marqués de Pombal en 1756 estableció unas normas para delimitar y proteger la producción de estos vinos. . Viajo por toda Europa y en cada lugar solía pedir lo mas típico del país, tanto en las comidas como en las bebidas. Conoció y saboreo los vinos de Chipre, sabemos también por su «Historia de mi vida» su afición por el Hermitage Blanche del Valle del Ródano. Vinos italianos como el chianti, la Malvasía de Raguse, el Montepulciano, el de Orvieto y el de la Romagna hecho con uvas Sangiovese. Considera excelente el vino de Gatta y el tinto de Friuli, formaban parte de su nomina vinatera. No es de extrañar que un hombre conocedor y consumidor de estos elixires báquicos, escribiera en sus últimos años de vida  “¡Estos son los placeres de la vida! Pero ya no puedo procurarme otra cosa que el placer de seguir gozándolos con el recuerdo. ¡Y pensar que hay monstruos que predican el arrepentimiento, y filósofos necios que sostienen que los placeres no son más que vanidad!”.



Donatien Alphonse François de Sade, más conocido nobiliariamente por su título de marqués de Sade (1740 – 1814), fue un escritor, ensayista, filósofo, libertino, activista político y noble francés conocido por sus novelas libertinas y su encarcelamiento por delitos sexuales, blasfemia y pornografía. Sus obras incluyen novelas, cuentos, obras de teatro, diálogos y tratados políticos.

Foto: Representación del Marqués de Sade y algunas de sus obras

Algunos de ellos se publicaron bajo su propio nombre durante su vida, pero la mayoría aparecieron de forma anónima o póstuma. Entre sus obras están Los crímenes del amor, Aline y Valcour y numerosas obras de diversos géneros. También le son atribuidas Justine o los infortunios de la virtud, Juliette o las prosperidades del vicio y La filosofía en el tocador, Los 120 días de Sodoma o la escuela de libertinaje, que sería su obra más famosa. Fue adaptada al cine en 1975 por el autor y cineasta italiano Pier Paolo Pasolini.

Protagonizó varios incidentes que se convirtieron en grandes escándalos. En vida, y después de muerto, le han perseguido numerosas leyendas. Sus obras estuvieron incluidas en el Index librorum prohibitorum (Índice de libros prohibidos) de la Iglesia católica. Su familia tenia viñedos en la región del Ródano (Francia), por lo cual tuvo conocimientos vitivinícolas desde joven, y no sólo conocimientos sino también muy buena afición al elixir de Baco, algo que trasladaría a gran parte de sus obras literarias, así como a sus encuentros enogastronómicos-sexuales. Fue encarcelado bajo el Antiguo Régimen, la Asamblea Revolucionaria, el Consulado y el Primer Imperio francés, pasando veintisiete años de su vida encerrado en diferentes fortalezas y «asilos para locos». También figuró en las listas de condenados a la guillotina.  Su nombre ha pasado a la historia convertido en sustantivo. Desde 1834, la palabra «sadismo» aparece en el diccionario en varios idiomas para describir la propia excitación producida al cometer actos de crueldad sobre otra persona.

El vino en las obras literarias de Donatien Alphonse François, forma parte, en muchos casos, de la atmosfera de la obra, y como tal bebida alcohólica que es, actúa como un desinhibidor de prejuicios y falsas moralidades, lo describe como un potenciador de la lujuria y el desenfreno. Cuando Juliette iba a desayunar: «…sobre su mesa había trufas, paté de Périgueux y una mortadela de Boulogne, que rodeaban seis botellas de vino de Champagne, y nada de pan.».

Foto: Sade y algunas de sus frases sobre el vino

En otra de sus obras: Justine, que es el contrapunto de su hermana Juliette, obras con las que Sade quiere mostrar cómo la sociedad de su tiempo premiaba el vicio (Juliette) y castigaba severamente la virtud (Justine).«Nos bebimos los dos un vaso de vino de Champagne, antes de que Justine se pronunciara, y este licor encantador tiene la particular propiedad de determinar en el hombre todos los vicios y todas las virtudes, pronto ayudó a Justine a abandonar su desgracia». Sin duda Donatien, como  buen aristócrata, era un excelente conocedor de los distintos tipos de vinos que frecuentaban  estos círculos sociales, así como su maridaje con la alta gastronomía. Baste citar alguno de los vinos elegidos para una comida: «El de Borgoña apareció con los entremeses, el champán con los asados…, el ‘tokay y el madeira’ a los postres. Y poco a poco las cabezas se fueron calentando». «Hacía regularmente tres comidas, y las hacía largas y muy abundantes, y las diez botellas de vino de Borgoña eran su mínimo de ración diaria». Vinos de Italia, del Rin, de Siracusa, vino Griego, del Ródano…, desfilan por la Autobiografía de Sade y sus novelas,



Leandro Eulogio Melitón Fernández de Moratín y Cabo (1760 – 1828), conocido como Leandro Fernández de Moratín, fue un dramaturgo, traductor y poeta español, el más relevante comediógrafo neoclásico del siglo XVIII español. Moratín fue un hombre de teatro en el sentido amplio de la palabra. A su condición de autor teatral hay que añadirle otros aspectos menos conocidos, pero que fueron tan importantes para él como este y le ocuparon a veces más tiempo, esfuerzo y dedicación que sus propias obras. Fue Moratín uno de los fundadores de la historiografía teatral española. Entre sus obras destacan: El viejo y la niña. El barón. La Mojigata. El si de las niñas. La derrota de los pedantes. La sátira contra los vicios. Las epístolas. Las Odas, entre otras.

El vino como elemento cotidiano en la vida del siglo XVII, un elemento trasversal, pues es común a las distintas clases sociales de entonces, eso sí, la diferencia estaba en la calidad de los vinos que bebían unos y otros, no era los mismos los vinos servidos en los banquetes de las clases dominaste que los vinos que se tomaban en las tabernas. En cualquier caso Moratín también refleja el recurso del vino en sus obras, Moratín como exponente del neoclasicismo, el uso de estos elementos en sus comedias originales, como El viejo y la niña, La comedia nueva, El barón, La mojigata o El sí de las niñas, refleja el costumbrismo de la época. En el texto de El viejo y la niña, el personaje Bartolo sugiere el uso de la sopa en vino como un remedio para la salud o para forzar la locuacidad de Doña Paulita, comparándolo irónicamente con la alimentación de loros.

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